Microsoft aseguró que no encontró ninguna relación entre la actualización de seguridad KB5063878 de agosto de 2025 y los reportes de usuarios que denunciaron fallos y corrupción de datos en discos SSD y HDD luego de instalarla en Windows 11 24H2.
Reportes de usuarios y fabricantes
La semana pasada, varios usuarios reportaron que, después de aplicar la actualización, sus unidades fallaban al superar el 60% de capacidad ocupada durante operaciones de escritura intensiva, como copiar o generar archivos grandes. Entre los modelos afectados se mencionaron Corsair Force MP600, SanDisk Extreme Pro, Kioxia Exceria Plus G4, Kioxia M.2, además de SSD con controladores InnoGrit y Phison.
Algunos usuarios lograron recuperar sus unidades con un reinicio, mientras que en otros casos el daño fue permanente. El 19 de agosto, Phison confirmó que trabajaba junto a Microsoft para investigar el problema. Sin embargo, días más tarde aclaró que un documento filtrado con una supuesta lista de controladores afectados era falso, y el 27 de agosto afirmó que no pudo reproducir los errores tras pruebas exhaustivas.
Microsoft descarta vínculo con la actualización
Ahora, Microsoft también descartó una conexión directa. Según la compañía, ni la telemetría ni las pruebas internas mostraron un aumento en fallas de discos o corrupción de archivos tras instalar la actualización KB5063878. “Luego de una investigación exhaustiva, no hemos encontrado ninguna conexión entre la actualización de seguridad de agosto y los fallos reportados en redes sociales”, indicó la empresa en un comunicado oficial.
De momento, la causa exacta de los errores sigue siendo desconocida, y tanto Microsoft como los fabricantes se han mantenido cuidadosos. Mientras no haya una explicación clara, la recomendación para los usuarios de Windows 11 es evitar operaciones de escritura pesadas en discos con más del 60% de su capacidad ocupada si ya instalaron la actualización.






