Microsoft parece haber tomado nota de los problemas que vienen acumulándose hace tiempo alrededor de Windows 11. Después de años de críticas por actualizaciones fallidas, rendimiento irregular y una interfaz que no termina de convencer, la compañía asegura que a partir de 2026 va a encarar los cambios. No se trata de retoques menores. La idea es atacar los problemas que afectan el uso diario del sistema.
Según se informa, la empresa reconoce que los comentarios negativos ya no pueden ignorarse. La presión llegó tanto de usuarios comunes como de quienes participan activamente en el programa Windows Insider, que vienen marcando errores y fallas desde hace varias versiones.
Microsoft admite que Windows 11 necesita cambios reales
Según explicó Pavan Davuluri, presidente de la división Windows y Dispositivos, el mensaje de los usuarios fue claro. Microsoft necesita mejorar Windows de una forma que sea realmente significativa para la gente. En sus palabras, durante este año la compañía va a enfocarse en rendimiento, confiabilidad y en la experiencia general del sistema operativo.
No es un reconocimiento menor. Windows 11 arrastra dudas y problemas desde su lanzamiento, sobre todo por una interfaz considerada pesada, un funcionamiento inconsistente y requisitos de hardware más exigentes que los de Windows 10.
Requisitos estrictos y errores repetidos
Uno de los puntos más criticados sigue siendo la exigencia de TPM 2.0. Muchos equipos que funcionan correctamente con Windows 10 quedaron afuera de Windows 11 a pesar de cumplir con casi todos los requisitos. Esa decisión generó rechazo desde el primer día y todavía hoy pesa en la adopción del sistema.
A eso se suman los errores constantes en cada actualización. En más de una ocasión, parches oficiales rompieron funciones básicas del sistema. Hubo fallos que impedían apagar la PC correctamente y otros que afectaron herramientas de recuperación, tanto en Windows 10 como en Windows 11, complicando la reinstalación sin pérdida de datos.
El rendimiento sigue en el centro de las quejas
El rendimiento es otro frente abierto. Pruebas realizadas por entusiastas que compararon distintas versiones de Windows, desde XP en adelante, mostraron que Windows 11 no logró destacarse en ningún escenario. El mayor peso del sistema y su tamaño terminan afectando el desempeño frente a versiones anteriores.
Esto explica por qué muchos usuarios siguen eligiendo Windows 10, incluso cuando el soporte ya tiene fecha de vencimiento. La pérdida de cuota de mercado de Windows 11 no es casual y responde a una experiencia que no termina de ser confiable.
No es la primera vez que Microsoft promete mejorar Windows 11. En diciembre ya había asegurado que iba a corregir el rendimiento en juegos. Si bien hoy el sistema puede rendir mejor que Windows 10 en ese apartado, los problemas generales siguen ahí.
Por ahora, gran parte del esfuerzo de la compañía parece concentrarse en la Inteligencia Artificial. Copilot y otras funciones nuevas avanzan, pero muchos usuarios sienten que lo básico quedó de lado. Microsoft dice que eso va a cambiar.







