Microsoft vuelve a activar una medida que ya había generado bastante ruido entre usuarios y administradores. La compañía retomará la instalación automática de la app Microsoft 365 Copilot en dispositivos compatibles con Windows 11. El despliegue afectará a PCs que tengan instaladas las aplicaciones de escritorio de 365, aunque no llegará a todos los mercados por igual.
La instalación se realizará en segundo plano y no debería interrumpir al usuario. Microsoft había pausado este despliegue en marzo por un “problema técnico”, pero ahora volvería a moverlo desde junio de 2026. La reactivación se dará entre mediados de junio y mediados de julio en dispositivos elegibles.
Microsoft empuja Copilot como parte del ecosistema 365
La app Microsoft 365 Copilot funciona como un centro para acceder a herramientas de IA dentro del ecosistema de productividad de la compañía. Integra funciones relacionadas con Word, Excel, PowerPoint y otros servicios. También incluye elementos como agentes de IA y acceso a experiencias vinculadas a Copilot Chat.
En entornos empresariales, la compañía diferencia entre el acceso básico a Copilot Chat y las funciones avanzadas asociadas a una licencia de pago de Microsoft 365 Copilot. Estas últimas pueden trabajar con datos corporativos mediante Microsoft Graph. Por eso, la app no solo apunta a usuarios comunes, sino también a empresas que ya dependen del paquete de productividad de la compañía.
El punto más polémico está en la forma de distribución. La compañía no plantea la app como una descarga opcional, sino como una instalación por defecto en equipos compatibles. El despliegue llega mediante el actualizador integrado de Microsoft 365 Apps, lo que deja menos margen de decisión al usuario final.
El movimiento encaja con la estrategia de la compañía de convertir Copilot en una capa cada vez más presente dentro de Windows, Office y sus servicios empresariales. Para la compañía, es una forma de facilitar el acceso a funciones de productividad con IA. Para muchos usuarios, en cambio, vuelve a sentirse como software impuesto, una decisión que seguramente va a seguir generando debate.







