La crisis de la memoria DRAM y la NAND Flash sigue golpeando al mercado tecnológico. En pocos años, la industria de la inteligencia artificial pasó a concentrar inversiones enormes y cambió por completo las prioridades de los fabricantes. Empresas como Micron, SK Hynix y Samsung fueron acusadas en una demanda colectiva de restringir suministro y subir precios de forma artificial.
El caso vuelve a estar bajo la lupa porque Micron destinó 250 millones de dólares a una iniciativa vinculada a la administración Trump. Según la información compartida, el dinero irá a las llamadas Trump Accounts, cuentas de inversión infantil pensadas para menores estadounidenses. Por todo esto, la donación genera sospechas justo cuando la compañía enfrenta acusaciones por el aumento de precios de la memoria.
Micron apunta a mejorar su relación con la administración Trump
La demanda colectiva sostiene que Micron, SK Hynix y Samsung se habrían coordinado para controlar el mercado en su propio beneficio. Las acusaciones apuntan a una restricción del suministro de memoria para empresas, tiendas y consumidores. Esa menor disponibilidad habría ayudado a impulsar precios más altos en un momento de fuerte demanda por parte de la IA.
BIG NEWS! Micron, a truly GREAT American Company, and one of the “HOTTEST” anywhere in the World, has announced a HISTORIC $250 MILLION Investment in TRUMP ACCOUNTS. This incredible gesture, made by Micron’s fantastic CEO, Sanjay Mehrotra, will make many children extremely happy… pic.twitter.com/6buKIRlWQw
— Commentary Donald J. Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) July 1, 2026
El pago de 250 millones de dólares fue impulsado por Sanjay Mehrotra, CEO de Micron. Según la administración Trump, el dinero se usará para ayudar a millones de niños y familias estadounidenses a mejorar su seguridad financiera. La frase pública apunta a un beneficio social, pero el contexto hace que la movida genere bastante ruido.
Las Trump Accounts funcionan como cuentas de ahorro o inversión a largo plazo para menores de edad. Están relacionadas con la ley One Big Beautiful Bill y ofrecen ventajas fiscales. Aunque el sistema apunta a familias estadounidenses, el aporte de Micron llega en un momento sensible para la empresa.
La sospecha planteada es que Micron buscaría acercarse a la administración Trump antes de que la demanda colectiva avance con posibles multas o indemnizaciones. No hay una confirmación directa de que el pago sea un soborno, pero la coincidencia temporal alimenta las dudas. En plena crisis de memoria, la jugada es polémica y suma presión sobre una compañía que ya venía señalada por los precios de la DRAM y la NAND Flash.







