Meta vuelve a quedar en el centro de la polémica en Estados Unidos. La compañía de Mark Zuckerberg, dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, enfrenta una fuerte demanda por el impacto de sus redes sociales en usuarios jóvenes. Varios estados acusan a la empresa de diseñar plataformas capaces de generar adicción.
La sanción mencionada alcanzaría los 1.400 millones de dólares y viene de California, Kentucky, Colorado y Nueva Jersey. Según la acusación, Facebook e Instagram habrían sido creadas con mecánicas que empujan a los usuarios a pasar más tiempo dentro de la plataforma. El foco está puesto especialmente en niños y adolescentes, considerados el grupo más vulnerable.
Meta rechaza la acusación y cuestiona el monto de la multa
Los estados sostienen que las redes sociales pueden atrapar a los jóvenes en un ciclo constante de likes, comentarios, publicaciones e imágenes comparativas. Ese tipo de uso, según la demanda, podría afectar su salud mental y generar una relación poco saludable con las plataformas. También señalan que la seguridad en redes todavía no ofrece una protección real para los consumidores.
El caso apunta contra una de las empresas más importantes del mundo en redes sociales. Meta controla servicios masivos como Facebook, Instagram y WhatsApp, lo que le da una presencia enorme en la vida digital diaria. Ese alcance también la dejó bajo la lupa por posibles prácticas antimonopolio y por el manejo de datos de menores.
Meta, por su parte, rechazó la magnitud de la sanción. La compañía afirmó que una multa de ese tamaño no tendría base clara dentro de las leyes de protección al consumidor. Además, cuestionó cómo se calculó la cifra y defendió su postura diciendo que la adicción a redes sociales no está reconocida como diagnóstico psiquiátrico.
El juicio está previsto para agosto y podría marcar un momento clave para la regulación de redes sociales en Estados Unidos. La empresa ya arrastra un largo historial de demandas, con 29 estados señalando problemas como recopilación de datos de menores, fallas de seguridad, infracciones de la ley COPPA y presuntos engaños a usuarios. Para Meta, el caso trae polémica y vuelve a poner sobre la mesa el debate por la responsabilidad de las plataformas.







