Una nueva polémica sacude a LinkedIn y vuelve a poner el foco en la privacidad dentro de plataformas digitales. En los últimos días, un informe reveló que la red social profesional utiliza un script que interactúa directamente con el navegador del usuario.
El tema no es menor, ya que el comportamiento detectado abre interrogantes sobre qué tipo de datos se recopilan y con qué objetivo real se utilizan.
Un script que analiza el navegador
Según BleepingComputer, LinkedIn carga un script JavaScript en navegadores basados en Chromium. Este script intenta identificar extensiones instaladas mediante el acceso a recursos específicos asociados a cada una.
Durante las pruebas, se detectó que el sistema llegó a verificar más de 6.200 extensiones distintas. Además, no se limita solo a eso, ya que también recopila información del dispositivo.
Entre los datos detectados aparecen detalles como núcleos de CPU, memoria disponible, resolución de pantalla, idioma, zona horaria e incluso datos relacionados con batería y audio.
LinkedIn responde y habla de seguridad
Desde la compañía no negaron la existencia del script. Confirmaron que pueden detectar ciertas extensiones, pero aseguran que el objetivo es reforzar la seguridad.
Según explican, buscan identificar herramientas que realizan scraping o que puedan afectar la estabilidad del servicio. También afirman que no utilizan estos datos para inferir información sensible de los usuarios. Este punto es clave, porque marca la diferencia entre una función de protección y una práctica más invasiva.
El informe que desató la controversia
El problema surge con el informe BrowserGate, que plantea una interpretación mucho más crítica. Allí se sugiere que este sistema podría servir para identificar herramientas utilizadas por empresas o profesionales.
Incluso menciona la posibilidad de detectar el uso de plataformas competidoras. Esto llevó a que se hable de un posible caso de “espionaje corporativo”, aunque esta acusación no fue confirmada de forma independiente. Esto deja el tema en una zona gris, donde conviven datos técnicos reales con interpretaciones más agresivas.
Dudas sobre la transparencia
Otro punto que genera discusión es la política de privacidad. LinkedIn sí menciona que recopila datos del dispositivo y del navegador, incluyendo add-ons.
Pero no detalla de forma específica un sistema de detección masiva de extensiones como el que se describe en el informe. Esa falta de claridad es lo que alimenta las dudas.
Desde el punto de vista legal, el tema podría ser sensible en regiones como Europa. Normativas como ePrivacy y el GDPR contemplan este tipo de tecnologías dentro del análisis de datos.
Esto no implica que LinkedIn esté infringiendo la ley, pero sí que el caso podría requerir un alto nivel de justificación y transparencia. Por todo esto, el debate sigue abierto y deja en evidencia lo complejo que es equilibrar seguridad y privacidad en servicios digitales.







