La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha provocado movimientos inesperados en la industria tecnológica, y Arabia Saudita parece estar lista para aprovechar esta situación. Según se informa, el país del Golfo estaría negociando con Dell, HP y Lenovo, los tres mayores fabricantes de PCs del mundo, para establecer nuevas plantas de producción en su territorio. La motivación principal sería evitar los fuertes aranceles que Estados Unidos impone actualmente a las importaciones desde China, que en algunos casos llegan hasta el 245%.
De los tres gigantes, Lenovo es el que ha avanzado más rápidamente, anunciando oficialmente la construcción de una planta de ensamblaje de PCs y servidores en Riad, la capital. Este proyecto forma parte de una inversión conjunta de 2.000 millones de dólares con el gobierno local, que busca posicionar al país como un nuevo hub tecnológico. Lenovo no solo fabricará para el consumo local, sino también para exportar a mercados cercanos como África y Oriente Medio.
Mientras tanto, Dell y HP estarían todavía en fases preliminares. Según los informes, ambas compañías han enviado representantes a Arabia Saudita para evaluar posibles ubicaciones y condiciones para futuras fábricas. Aunque no hay compromisos formales, el clima de tensión comercial y los incentivos financieros están empujando a estas compañías a considerar seriamente la propuesta saudí.
Uno de los factores clave detrás de esta estrategia es el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, que cuenta con 620.000 millones de dólares destinados a atraer empresas extranjeras. Este fondo no solo financiaría la construcción de las instalaciones, sino que también ofrecería ventajas como contratos preferenciales con el gobierno saudí y facilidades para la distribución en países aliados del norte de África.
En un contexto donde los costos de producción siguen aumentando y la dependencia de China se vuelve cada vez más problemática, Arabia Saudita está posicionándose como una opción viable para la relocalización industrial. Si estas negociaciones se concretan, podríamos estar frente a un cambio estratégico significativo en la fabricación global de hardware, especialmente para compañías que buscan seguir siendo competitivas sin enfrentarse a barreras comerciales costosas.
Fuente: Tom’s Hardware






