La inteligencia artificial generativa está teniendo un impacto ambiental terrible, como advierten investigadores de la Universidad Reichman de Israel. Los expertos pronostican que para finales de esta década, la IA generará hasta 5 millones de toneladas de desechos electrónicos al año, un volumen alarmante considerando que el reciclaje seguro y adecuado sigue siendo insuficiente a nivel global. Los componentes tecnológicos de IA, como tarjetas gráficas, procesadores y memorias, son los que contribuirán en mayor medida a estos residuos, pues su vida útil no suele superar los dos años en ambientes de alta demanda de procesamiento.
Actualmente, cada año se generan alrededor de 60 millones de toneladas de basura electrónica, que ya incluyen desde electrodomésticos hasta otros dispositivos. Sin embargo, el uso intensivo de la IA generativa aumentará notablemente este volumen, complicando aún más el proceso de reciclaje seguro. La situación es crítica porque estos residuos contienen materiales peligrosos, como mercurio y cadmio. La falta de protocolos adecuados en algunos países, donde la mayor parte del reciclaje informal se lleva a cabo, genera un ciclo de contaminación que frecuentemente termina afectando ríos y océanos en regiones de Asia y África.
El precio de la IA…
Los investigadores recomiendan implementar estrategias de diseño que prioricen la durabilidad y el reciclaje de los componentes de IA. Para así lograr extender su vida útil hasta cinco años, facilitando su posterior reutilización o reciclaje. Con estos ajustes, el volumen de residuos electrónicos reciclables podría aumentar hasta un 86%, comparado con el 22% actual.
Finalmente, los expertos enfatizan la importancia de la responsabilidad corporativa en la creación y gestión de estos sistemas de IA. Sin un compromiso con la sostenibilidad, el avance tecnológico podría tener un costo ambiental y de salud aún más alto, afectando tanto a las personas como al medioambiente en las próximas décadas.
Fuente: Technology Review






