Según Bloomberg, la administración del presidente Trump está en conversaciones para adquirir una participación del 10% en Intel. La operación se realizaría a través de los fondos de la Ley CHIPS en capital accionario, lo que transformaría las subvenciones en una participación directa del gobierno estadounidense dentro de la compañía.
El cálculo es sencillo, Intel tiene hoy una valoración de unos 100.000 millones de dólares, y se prevé que reciba 10.000 millones en incentivos de la Ley CHIPS. Ese monto coincide con un 10% del valor de mercado actual, lo que abriría la puerta a una compra directa. Si se concreta, el gobierno de EE. UU. pasaría a ser el mayor accionista de Intel.
Hasta ahora, Intel había recibido 2.200 millones de dólares de la Ley CHIPS, antes de que Trump asumiera la presidencia. Aún no está claro si ese monto se contabilizaría dentro de los 10.000 millones proyectados. La Casa Blanca se negó a comentar sobre el tema.
Intel, en medio de una etapa complicada
La empresa atraviesa uno de sus momentos más delicados. Hace dos años tenía una capitalización bursátil de 200.000 millones de dólares, y hoy ronda la mitad. La salida de Pat Gelsinger y la llegada de Lip-Bu Tan a la dirección en marzo de este año marcaron un giro, recortes masivos de costos, despidos y un enfoque renovado en el ecosistema x86.
Aun así, los problemas técnicos persisten. Intel enfrenta dificultades con sus próximos nodos 18A y 14A, claves para competir en la industria de semiconductores de vanguardia.
El rol de Lip-Bu Tan y la presión política
Lip-Bu Tan no ha estado exento de polémica. Su historial en Cadence, empresa condenada por vender secretos comerciales a China, y sus antiguas inversiones en compañías chinas, generaron cuestionamientos en Washington. El propio Trump llegó a pedir su renuncia por motivos de seguridad nacional.
Tras una reunión reciente en la Casa Blanca, la situación se calmó parcialmente. Trump mostró una respuesta positiva y poco después un grupo de inversores adquirió más de 540.000 acciones de Intel, en un movimiento que coincidió con la recuperación de su cotización en bolsa.
Antecedentes de inversión estatal
No sería la primera vez que el gobierno estadounidense toma una participación directa en una empresa tecnológica. El Departamento de Defensa invirtió recientemente 400 millones de dólares en MP Materials Corp., convirtiéndose en su mayor accionista.
De concretarse el plan con Intel, el gobierno sumaría influencia directa en una de las compañías más estratégicas de EE. UU., en medio de la competencia global por el liderazgo en fabricación de semiconductores.






