El formato físico de los juegos cuesta mucho más que fabricar un disco y ponerlo dentro de una caja. Según una investigación de Stephen Totilo, fuentes de la industria estiman que el costo base de producir una copia física puede rondar el 15% del precio recomendado del juego. En un título de 70 dólares o euros, eso equivale a algo más de 10 dólares por unidad.
El dato ayuda a entender por qué Sony, Microsoft y otras grandes compañías tienen cada vez más motivos económicos para empujar el mercado hacia lo digital. Ese costo inicial no incluye embalaje, almacenamiento, transporte, distribución, devoluciones ni margen de las tiendas. Por todo esto, eliminar el disco puede dejar un ahorro bastante mayor al simple precio del soporte físico.
Los juegos digitales deja más margen para las compañías
El proceso físico empieza cuando una editora le comunica a Sony o Microsoft que quiere lanzar una versión en disco. Desde ahí aparecen acuerdos, certificaciones, diseño de caja, diseño del disco, cálculo de inventario y responsabilidad por las unidades fabricadas. En Xbox Series, además, el costo puede variar según la configuración del disco y el tamaño del juego.
Las fuentes citadas ubican el costo base de las copias más baratas cerca del 15% del precio recomendado. Para un juego Triple A de 70 dólares, eso sería alrededor de 10,50 dólares por copia antes de sumar otros gastos. También se menciona que los grandes minoristas pueden quedarse con un margen de entre 15% y 20%.
El problema escala fuerte cuando se habla de millones de unidades. Si una editora distribuye 5 millones de copias físicas, solo esa parte del proceso podría representar unos 50 millones de dólares. Además, existe el riesgo de fabricar demasiados discos y quedarse con stock sin vender, o producir pocos y necesitar nuevas tiradas.
La ventaja del formato digital no significa que los juegos sean más baratos para el usuario. En consolas, las tiendas digitales de Sony, Microsoft y Nintendo suelen quedarse con un 30% de cada venta, mientras que la editora recibe el resto. El contexto también ayuda a entender la decisión de Sony de dejar de fabricar juegos físicos nuevos para PlayStation desde enero de 2028, porque cada venta futura pasaría a depender mucho más de PlayStation Store.







