Después de más de diez años de desarrollo, Judas sería el próximo gran proyecto de Ken Levine, creador de BioShock. Aunque las primeras imágenes recuerdan al estilo de su saga más famosa, el director insiste en que habrá diferencias sustanciales que marcarán un nuevo rumbo creativo.
Similitudes y diferencias con BioShock
En una entrevista, Levine reconoció que Judas comparte algunos elementos con BioShock, como el uso de armas en una mano y poderes especiales en la otra. Pero adelantó que habrá mecánicas adicionales como el hacking, que aún no se han mostrado en detalle.
“Hay partes de Judas que se parecen más a BioShock, y otras que son radicalmente diferentes”, afirmó.
Un enfoque en relaciones y narrativa reactiva
Levine destacó que uno de los cambios más importantes respecto a sus proyectos anteriores será la manera en que los jugadores establecen relaciones con otros personajes. El comportamiento de los PNJ, el diseño del mundo y la progresión de los combates estarán directamente ligados a las decisiones del jugador.
El creador lo describió como el cambio más radical de su carrera desde que trabajó en BioShock 2, e incluso lo consideró mayor al salto que supuso BioShock frente a System Shock 2.
Una narrativa ambiciosa
El director explicó que, hasta la fundación de Ghost Story, había buscado hacer juegos accesibles y con narrativas claras, algo que alcanzó su punto máximo en BioShock Infinite. Con Judas, pretende ir más allá y ofrecer una experiencia donde la historia se moldea constantemente según las elecciones del jugador.
En este nuevo título, los usuarios controlarán al protagonista Judas, quien deberá proteger al último superviviente de la humanidad mientras interactúa con tres figuras poderosas. Dependiendo de las decisiones que tomen, uno de estos personajes terminará convirtiéndose en el villano principal de la trama.





