Jensen Huang, CEO de NVIDIA, relativizó el impacto que puede tener la inteligencia artificial sobre el aprendizaje de habilidades básicas. Durante una entrevista con The New York Times, afirmó que no considera especialmente preocupante que las personas dejen de recordar operaciones como divisiones, tablas de multiplicar o raíces cuadradas.
La respuesta llegó después de que le mostraran un estudio realizado en China donde niños que utilizaron IA terminaron sus tareas más rápido, pero también retuvieron menos conocimientos y tuvieron más dificultades para dominar conceptos matemáticos básicos. Huang reconoció ese efecto, aunque sostuvo que la pérdida de algunas habilidades podría compensarse con otras nuevas.
Huang cree que la IA cambiará qué habilidades necesitamos aprender
El ejecutivo planteó que la humanidad irá dejando atrás determinadas tareas a medida que la tecnología se encargue de resolverlas. Según su visión, olvidar operaciones matemáticas básicas no necesariamente representa un problema si las personas desarrollan otras capacidades que resulten más útiles en un entorno dominado por herramientas de IA.
Huang también utilizó su propia experiencia como ejemplo de esa dependencia tecnológica. Contó que no recuerda su código postal ni su número de teléfono y que incluso tuvo problemas para completar una operación cotidiana porque no sabía de memoria esos datos. Para él, poder vivir sin recordar cierta información muestra cómo algunas habilidades pierden importancia cuando existen herramientas capaces de reemplazarlas.
Aun así, el CEO de NVIDIA reconoció que existen conocimientos básicos que siguen siendo importantes, aunque no detalló cuáles deberían conservarse. También admitió que la inteligencia artificial podría reducir parte de la agudeza mental si las personas delegan demasiadas tareas, una preocupación que aparece cada vez más alrededor del uso cotidiano de estas herramientas.
Huang sostiene que ese posible efecto negativo podría verse compensado por una mejora en el razonamiento sistémico, aunque no explicó en profundidad cómo se produciría esa transición. Su postura deja abierta una discusión importante sobre hasta qué punto conviene delegar habilidades fundamentales a la IA y cuáles deberían seguir formando parte del aprendizaje humano.







