Intel suspendió su programa de recompensas por detección de errores, una iniciativa que permitía a investigadores y especialistas cobrar hasta 100.000 dólares por encontrar vulnerabilidades graves en productos y sistemas de la compañía. Por ahora, la empresa no explicó públicamente por qué tomó esta decisión.
El cambio fue detectado en Intigriti, la plataforma utilizada para gestionar participantes y recibir reportes, donde el programa aparece actualmente marcado como “suspendido”. Tampoco está claro si se trata de una pausa temporal o si Intel decidió terminar definitivamente con la iniciativa.
Intel no explica por qué suspendió su programa de recompensas
El programa estaba dividido en cuatro categorías según la gravedad de cada problema. Las recompensas iban desde 250 dólares para fallos menores hasta 100.000 dólares para vulnerabilidades críticas. En los niveles intermedios podían pagarse entre 500 y 30.000 dólares, dependiendo del impacto y la complejidad del error descubierto.
Este tipo de programas permite que investigadores externos busquen problemas de seguridad y entreguen informes detallados antes de que una vulnerabilidad termine siendo aprovechada de forma maliciosa. Para recibir las recompensas más altas era necesario encontrar fallos especialmente graves, comparables por su impacto con problemas históricos como Spectre y Meltdown.
La suspensión llega además en un momento donde la IA generativa empieza a cambiar la forma en que se buscan vulnerabilidades. Las propias compañías pueden utilizar herramientas automatizadas para acelerar investigaciones internas, mientras algunos cazadores de errores también recurren a modelos de IA para generar reportes. El problema es que esto ha provocado una avalancha de informes de baja calidad que pueden terminar complicando más el trabajo de revisión.
Intel todavía no aclaró si la inteligencia artificial tuvo algo que ver con la decisión. Tampoco confirmó cuánto tiempo permanecerá suspendido el programa ni si regresará con nuevas condiciones. Hasta que exista una comunicación oficial, queda abierta la duda sobre qué pasará con uno de los sistemas que incentivaba a investigadores externos a reportar fallos de seguridad directamente a la compañía.







