Intel ha confirmado hoy mismo que se viene una nueva oleada de despidos en la empresa. ¿Y a quiénes les va a tocar? Parece que principalmente a las áreas de computación de clientes y centros de datos.
La verdad es que esta situación no pinta nada bien para los empleados de Intel en esas áreas, y es que, como dice el dicho, «cuando el río suena, agua lleva». Ahora toca esperar y ver cómo se desarrolla todo esto, pero sin duda, es una situación complicada para los trabajadores afectados.
“Intel está trabajando para acelerar su estrategia mientras navega por un entorno macroeconómico desafiante”, dijo la compañía. “Nos enfocamos en identificar reducciones de costos a través de varias iniciativas, incluidas algunas reducciones específicas de la fuerza laboral y del negocio en áreas de toda la empresa”.
Mientras se confirma los próximos despidos, Intel ha fortalecido sus inversiones en áreas clave como sus fundiciones estadounidenses (Fabricas de Chips). “Estas son decisiones difíciles y estamos comprometidos a tratar a los empleados afectados con dignidad y respeto”, agregó el vocero del fabricante.
Intel por ahora no confirma el número de empleados afectados
Hasta el momento, la compañía no ha confirmado cuántos empleados se verán afectados por su nueva decisión. Tampoco proporcionó detalles sobre los recortes de costos adicionales que está planeando, ni dio una fecha específica para que sus decisiones comiencen a tener efecto.
Los nuevos planes de la compañía son resultado directo de su más reciente informe fiscal, en el que registró una caída del 36% en sus ventas respecto al año anterior. Al mismo tiempo, la empresa anunció el pago de US$ 1.500 millones en dividendos a los inversionistas, monto similar al que les había dedicado en igual período de 2022.
En febrero de este año, Intel anunció que había suspendido el pago de bonificaciones a sus empleados y que iba a reducir su masa salarial en un 25 %. Entre los que tuvieron mayores reducciones en sus ganancias está el CEO Pat Gelsinger, quien redujo su salario en un 5%, cantidad que llegó al 10% en el caso de los vicepresidentes y al 15% para los altos ejecutivos.
Fuente: Thomshardware







