Intel empieza a mostrar signos positivos en su carrera por volver a la cima del desarrollo de chips. Según un informe, el nodo 18A de la compañía ya alcanza un 55% de rendimiento, superando el nivel actual de Samsung con su proceso SF2 de 2nm. Aunque todavía está por debajo del nodo N2 de TSMC, que ronda el 65%, la mejora hace que Intel este lista para producir en volumen antes de que termine 2025.
El nodo 18A el futuro de Intel
Este avance llega en un momento decisivo. El nodo 18A está pensado principalmente para productos internos, como los SoCs de la próxima generación conocidos como Panther Lake. Por eso, lograr altos niveles de rendimiento es fundamental para evitar retrasos y asegurar una producción masiva fluida.
La buena noticia es que se espera que el rendimiento alcance el 70% para el cuarto trimestre de 2025, lo que permitiría lanzar CPUs móviles de nueva generación con este proceso. Aunque no se espera que supere a TSMC en eficiencia de fabricación, tener un nodo competitivo ya sería una victoria clave para Intel, que viene de varios años de retrocesos frente a sus rivales.
Intel 18A mejora en frecuencia, potencia y densidad
El nodo 18A no es solo una mejora incremental. Según cifras internas, ofrece un 25% más de frecuencia a mismo consumo, o un 36% menos de energía a misma velocidad, en comparación con Intel 3. Además, aumenta la densidad en más de un 30%, lo que significa chips más pequeños, potentes y eficientes.
Con esto, Intel busca cerrar la brecha con TSMC y dejar atrás a Samsung, al menos en esta generación. La estrategia es clara: usar el 18A para consolidar su oferta propia, y luego ofrecer el nodo 14A a clientes externos, ya con más experiencia y confiabilidad demostrada. El objetivo es volver a competir en el segmento más avanzado del mercado, donde actualmente TSMC domina con comodidad.
Todo apunta a que 2025 será un año clave para saber si Intel está realmente de vuelta o si sigue atrás del resto.
Fuente: Marklapedus







