Intel presentó oficialmente sus nuevos Core Series 3 para notebooks, confirmando el cambio de nombre de la arquitectura conocida como Wildcat Lake. Esta nueva familia apunta a un enfoque en eficiencia energética, IA integrada y una propuesta bien equilibrada. La compañía ya adelantó que más de 70 diseños de notebooks llegarán durante 2026 con estos procesadores.
Una nueva gama pensada para notebooks accesibles
La línea incluye seis modelos principales y una variante edge, todos fabricados bajo el proceso Intel 18A. Entre los modelos más destacados aparecen los Core 7 360 y 350, seguidos por varias opciones Core 5 y un Core 3 orientado a equipos más económicos.
Todos los chips comparten una configuración base de hasta 6 núcleos, combinando núcleos de alto rendimiento Cougar Cove con núcleos eficientes Darkmont. Esta arquitectura híbrida busca ofrecer un rendimiento sólido sin sacrificar autonomía, algo clave en notebooks actuales.
IA integrada, pero con limitaciones
Uno de los puntos más importantes es la incorporación de una NPU dedicada (NPU 5), con hasta 17 TOPS en los modelos más altos. Esto permite acelerar tareas de inteligencia artificial directamente en el equipo, algo cada vez más común en software moderno.
Igualmente, estos chips no alcanzan los 40 TOPS requeridos por Microsoft para la certificación Copilot+ en la NPU, aunque Intel asegura que la plataforma completa puede llegar a ese nivel combinando CPU, GPU y NPU.
En la práctica, esto los posiciona como una opción interesante para tareas con IA, aunque no en la gama más alta del mercado.
Gráficos integrados y mejoras de rendimiento
En el apartado gráfico, los Core Series 3 integran GPU Xe3 con hasta 2 Xe-cores. No apunta al gaming exigente, pero ofrece un rendimiento potente para tareas diarias, multimedia y algo de edición ligera.
Intel asegura mejoras importantes frente a generaciones anteriores. Según sus datos, el Core 7 360 puede ofrecer hasta 2,1 veces más rendimiento en productividad y hasta 2,7 veces más rendimiento en IA gráfica, además de reducir el consumo en reproducción de video. Esto lo convierte en una opción confiable para uso cotidiano, estudio o trabajo.
Uno de los puntos más fuertes de esta generación es el consumo. Con un TDP de 15W a 35W, estos procesadores están pensados para ofrecer buena autonomía sin perder rendimiento.
Intel menciona cifras de hasta 18,5 horas de reproducción de video, cerca de 12,5 horas en apps de oficina y casi 10 horas en videollamadas con IA, lo que muestra un enfoque claro en portabilidad y uso diario.
Los primeros equipos en llegar incluyen modelos como Acer Aspire Go, HP Omnibook 5 y MSI Modern, con más dispositivos de Asus, Lenovo, Dell y Samsung en camino durante el año. Intel apunta directamente a estudiantes, pequeñas empresas y usuarios que buscan renovarse sin gastar de más.








