Todo lo que hemos observado hasta ahora, incluidas las declaraciones de Intel, cambios y correcciones, no han servido de nada. Los Core 13 y Core 14 siguen presentando fallos después de la actualización del firmware para eTVB.
El caso que vamos a explorar es interesante, porque tiene que ver con un i9-13900KF configurado exclusivamente con el perfil Intel Baseline. Luego de dos meses, la CPU comenzó a presentar fallos mientras se jugaba, mostrando en el registro de eventos errores en las líneas PCIe 5.0 de la GPU. Y a partir de ese momento, la situación empeoró.

La CPU de un usuario fue enviada a RMA y, tras recibir un reemplazo nuevo, se instaló. Sin embargo, en menos de una semana comenzaron a aparecer errores. Estos errores se manifestaron como pantallas azules de la muerte (BSOD) al exigirle un alto rendimiento a la CPU en juegos, lo cual no debería ocurrir con el perfil Intel Baseline configurado. A pesar de esto, la inestabilidad continuó.
Los Intel Core 13 y Core 14 continúan fallando.
Además, se probó cambiando el perfil a otros más agresivos y, curiosamente, los resultados fueron idénticos, lo que indicaba que el problema no se originaba exclusivamente en esa configuración. Claramente, quedaba por probar el nuevo firmware que Intel lanzó con sus socios fabricantes de placas madre para eTVB. Días después de probar estos cambios de perfil, se lanzó, descargó e instaló el firmware, pero las pruebas no resultaron como se esperaba. El firmware para eTVB continuaba generando fallos, complicando aún más la investigación.

Los reportes de BSOD se volvieron menos frecuentes, pero fueron reemplazados con crasheos, lo que permitió identificar progresivamente los juegos que causaban el fallo del procesador. Se descubrió que todos compartían una característica curiosa: eran FPS de ritmo rápido con tasas de frame muy altas. 

Además, se ha observado que en los momentos previos al crasheo, el consumo de la CPU cae entre un 30% y un 40%, mientras que la utilización del procesador se reduce abruptamente hasta el 0%.

Es interesante que, aunque el procesador estaba en un estado crítico con un uso del 0%, las frecuencias de los P-Core se mantuvieron sin ninguna variación y estables.
Los E-Core, a pesar de quedar inactivos, aumentaron sorprendentemente su frecuencia de 3,9 GHz a 4,3 GHz. En cambio, los FPS se redujeron un 20% antes de que el PC sufriera un BSOD.
El informe de errores de Windows señala un mal funcionamiento del driver. En cuanto a los crasheos, tras aplicar el firmware eTVB tanto para los Core 13 como para los Core 14, el informe revela un error de infracción de acceso por desbordamiento del búfer.
¿Y como estabilizar los procesadores hasta que se solucionen los problemas?
- Use el perfil de energía «predeterminado» de Intel, incluso si no es adecuado para todos los usuarios.
- Descargue la solución de firmware eTVB desde el sitio web oficial de su fabricante de placa madre, si aún no lo ha hecho.
- Reduzca los FPS a 60 para disminuir la carga en la CPU.
- Ajuste el reloj de su CPU (relación P-Core / E-Core) bajándolo entre 100 y 200 MHz. Alternativamente, aumente el voltaje del núcleo en un rango de 5% a 15%.
En resumen, el firmware eTVB de Intel no resuelve completamente los problemas, aunque los alivia hasta cierto punto. Parece que Intel aún tiene trabajo por delante para encontrar una solución definitiva, si es que existe.
Fuente: HardwareTimes







