Expertos de China advierten sobre un nuevo riesgo asociado a la inteligencia artificial. Según sus alertas, la IA podría identificar y extraer datos de huellas dactilares a partir de selfies o fotos donde los dedos aparezcan con suficiente detalle. El peligro sería mayor en imágenes típicas de redes sociales, donde muchas personas hacen señas o muestran la mano cerca de la cámara.
La preocupación surge porque los modelos de IA ya son capaces de reconocer detalles en imágenes con mucha precisión. Si una foto tiene buena resolución, iluminación clara y los dedos visibles, un atacante podría intentar reconstruir patrones de una huella dactilar a partir de esa información.
La IA podría convertir una selfie en un riesgo biométrico
El problema no está solo en subir una foto común, sino en mostrar los dedos de manera clara y cercana. En esos casos, una IA entrenada para analizar imágenes podría detectar líneas, curvas y patrones de la piel. Esa información, en manos equivocadas, podría usarse para intentar falsificar una huella.
Los expertos mencionan que un ciberdelincuente podría tomar imágenes públicas de redes sociales, procesarlas y luego crear una réplica usando materiales como silicona o polímeros que imitan la piel. Con eso, podría intentar engañar sistemas de verificación biométrica en móviles, computadoras o servicios financieros.
No significa que cualquier foto sirva automáticamente para robar una huella. La calidad de la imagen, el ángulo, la distancia y la iluminación importan mucho. Pero el riesgo existe, especialmente con cámaras modernas y fotos en alta resolución. Y ahí la IA puede hacer que el proceso sea más fácil y rápido.
Las huellas falsas ya se usaron para saltar sistemas biométricos
La falsificación de huellas dactilares no es algo nuevo. Ya se han demostrado métodos usando fotos de huellas, edición con Photoshop, impresoras láser y materiales simples como pegamento para madera. También hubo casos de moldes de silicona, látex o alginato capaces de superar sistemas biométricos.
El uso de IA puede volver estos ataques más accesibles. En vez de necesitar una huella dejada sobre una superficie, un atacante podría intentar obtener datos desde una foto pública. También existe el riesgo de usar huellas falsas para suplantación de identidad o para dejar rastros manipulados.
La recomendación práctica es simple. Evitar subir selfies o fotos donde los dedos aparezcan muy cerca, bien enfocados y con alta resolución. También conviene revisar la privacidad de redes sociales y no compartir imágenes sensibles con cualquier persona.
La biometría sigue siendo útil, pero no es infalible. Huellas, rostro y voz son datos personales que no se pueden cambiar como una contraseña. Por eso, con el avance de la IA, cuidarlos se vuelve cada vez más importante.







