Mientras muchos asocian la inteligencia artificial con despidos y automatización, desde NVIDIA plantean un escenario muy distinto. Para su CEO, Jensen Huang, la expansión global de la IA no solo no elimina trabajo, sino que va a generar empleo masivo en oficios técnicos tradicionales, como electricistas, plomeros y obreros de construcción.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Huang explicó que la IA moderna necesita algo que muchas veces se pasa por alto. Infraestructura física real. Centros de datos gigantes, cableado de alta potencia, sistemas de refrigeración líquida y edificios enteros dedicados a sostener modelos de IA que funcionan las 24 horas.
La IA necesita ladrillos, cables y agua
En una charla junto a Larry Fink, CEO de BlackRock, Huang buscó bajar el tono apocalíptico sobre el futuro del empleo. Según él, la construcción de centros de datos está impulsando una demanda histórica de mano de obra técnica, al punto de que los salarios en estos rubros ya se están duplicando.
El mensaje fue directo. No hace falta ser programador ni tener un doctorado en informática para beneficiarse del boom de la IA. Electricistas, plomeros y técnicos especializados podrían alcanzar ingresos anuales de seis cifras en dólares, simplemente porque el mundo necesita que alguien construya y mantenga la infraestructura que hace posible la IA.
El mayor despliegue de infraestructura de la historia
Para Huang, lo que está pasando no tiene precedentes. Definió este proceso como el mayor despliegue de infraestructura física en la historia de la humanidad. En los próximos años se invertirán billones de dólares en energía, chips y edificios para sostener la IA generativa a escala global.
Las proyecciones del sector reflejan esa magnitud. Solo en chips para centros de datos se estiman 200 mil millones de dólares en 2025. A eso se suman 500 mil millones en alquiler de espacio físico y una fuerte revalorización salarial de los oficios técnicos que sostienen todo ese ecosistema.
Esta visión también fue respaldada por otros ejecutivos del sector presentes en Davos, como Michael Intrator, de CoreWeave, quien remarcó la necesidad urgente de profesionales capaces de gestionar el ensamblaje físico e industrial de esta nueva era.
El contraste con los trabajos de oficina
No todos ven el futuro con el mismo optimismo. Mientras los oficios técnicos ganan terreno, el panorama para los empleos administrativos es más incierto. Dario Amodei, CEO de Anthropic, advirtió que la IA podría eliminar hasta el 50 % de los empleos de nivel inicial, especialmente en tareas de oficina y roles administrativos.
En la misma línea, Alex Karp, de Palantir, sostuvo que la creación de empleo local ligada a centros de datos podría incluso reducir la necesidad de inmigración masiva en algunos países.
Más allá del empleo, Huang reconoció que NVIDIA enfrenta desafíos geopolíticos importantes. La compañía busca estabilizar su negocio en China y espera recibir autorización para vender el chip H200 con fines comerciales a comienzos de 2026. Empresas como Alibaba y ByteDance ya manifestaron interés en comprar cientos de miles de unidades, lo que implicará todavía más centros de datos y más infraestructura física.
El mensaje final de Huang es claro. La IA no es solo software. Es concreto, pesado y requiere personas que sepan construir, conectar y mantener sistemas reales. Y en ese escenario, muchos trabajos que parecían quedar atrás vuelven a ser clave y mejor pagos que nunca.







