La reciente política arancelaria del presidente Donald Trump está empezando a mostrar sus consecuencias. Uno de los casos más destacados esta semana ha sido el de HYTE, la reconocida compañía de gabinetes, que ha anunciado la suspensión de ventas al mercado estadounidense. ¿Por qué? Los aranceles impuestos a productos que vienen de China han elevado tanto los precios que hacer negocios en EE.UU. se ha vuelto, literalmente, insostenible.
HYTE se ha ganado un lugar entre los entusiastas del hardware gracias a sus gabinetes con diseño innovador como la HYTE Y70 y Y70 Touch, que incluyen paneles de vidrio templado panorámicos y hasta pantallas 4K táctiles integradas. No son productos baratos, pero según su director de productos, Rob Teller, los márgenes de ganancia son muy reducidos, en torno al 5%, incluso en modelos más accesibles como la Y40. Esto hace que cualquier aumento de costos logísticos o fiscales convierta cada venta en una pérdida.
HYTE dejará de vender sus gabinetes en EE.UU.
La imposición de aranceles del 25% por el uso de aluminio, unida a un 20% adicional por importación, ya había hecho que los envíos fueran menos rentables. Pero ahora, con la entrada en vigor de una nueva tasa del 25% adicional bajo la Sección 301 a finales de mayo, la compañía se ha visto obligada a detener por completo los envíos a Estados Unidos. Fabricar localmente tampoco es una solución ya que los costos en EE.UU. duplicarían o triplicarían los actuales, lo que eliminaría cualquier posibilidad de competir en precio.
Actualmente, HYTE está explorando alternativas para mover parte de su producción a países como Vietnam o Tailandia, pero incluso con estos cambios, el aumento de precios estimado sería de entre 30% y 40%. Lo que deja claro que, mientras se mantengan estas políticas comerciales, muchas empresas simplemente dejarán de operar en territorio estadounidense o trasladarán sus negocios a mercados más sostenibles.
Y mientras Trump defiende que los aranceles “nivelan la competencia”, lo cierto es que los consumidores y minoristas estadounidenses ya están empezando a sentir las consecuencias.
Fuente: Tom’s Hardware







