La gente de HONOR vuelve a dar que hablar con un concepto interesante, el HONOR Robot Phone. Este es un smartphone que integra una cámara trasera desplegable con gimbal incorporado. Sí, una cámara que literalmente puede moverse sola para seguirte en video o mantener la estabilidad como si tuvieras un estabilizador profesional, pero dentro del teléfono.
Un diseño que cambia la forma de grabar
Durante su presentación, con una pequeña burla hacia el iPhone y su falta de innovación. HONOR dejó claro que busca reinventar la experiencia de grabación desde un smartphone.
Aprovechando que hoy los teléfonos son más gruesos en la zona de la cámara, la marca decidió ir un paso más allá e integrar una cámara principal que se despliega físicamente del cuerpo del equipo.
No se trata del clásico sistema pop-up para selfies que ya vimos hace unos años. En este caso, la cámara principal se eleva desde el módulo trasero, montada sobre un pequeño brazo motorizado con gimbal. Esto le permite moverse, estabilizar la imagen e incluso seguir al usuario automáticamente mientras graba.
Inteligencia artificial y Más
El nombre Robot Phone no es casualidad. HONOR confirmó que esta cámara contará con funciones impulsadas por IA, capaces de detectar movimiento y mantener siempre al sujeto en el centro de la toma.
Así, si estás creando contenido, haciendo una videollamada o grabando un show, la cámara te seguirá sin necesidad de tocar el teléfono. Imaginá dejar el teléfono sobre una mesa y que te enfoque mientras hablás, o apuntar al escenario en un recital y que siga al cantante por su cuenta.
Todo indica que esta cámara busca una experiencia más natural y profesional, en un smartphone. Sin la necesidad de usar accesorios externos como los estabilizadores de DJI.
Aunque HONOR aclaró que por ahora se trata de un concepto funcional, todo pinta a que el modelo final se mostrará en el Mobile World Congress 2026, que se celebrará en Barcelona el 2 de marzo. Si no hay filtraciones antes, ese será el momento donde la marca revelará más detalles técnicos y, sobre todo, el precio final.







