El Half-Life original, lanzado por Valve en 1998, acaba de recibir una adaptación bastante inesperada. El programador Dante D. Leoncini logró hacer funcionar el clásico shooter en un Nokia N95, un teléfono de 2007 con Symbian OS V9.2. Lo que más llama la atención es que el juego corre a 30 FPS estables y también ofrece soporte para teclado y mouse.
Leoncini mostró el proyecto en un video publicado en X, donde se puede ver al juego funcionando en el dispositivo. Según explicó, todavía existen algunos temitas, pero ya habría identificado las causas y trabaja en una solución para corregir esos problemas. Para un teléfono de esa época, el resultado es una joya técnica.
Half-Life en Nokia N95 también tiene multijugador
La adaptación no se queda solo en la campaña. Según el desarrollador, esta versión de Half-Life para Nokia N95 también incluye funciones multijugador, lo que permite conectarse a servidores dedicados. El próximo objetivo de Leoncini es sumar compatibilidad para jugar mediante redes LAN y de área local.
El proyecto es público, así que cualquier persona con acceso a un Nokia N95 puede intentar replicarlo. Leoncini compartió en su página web los archivos necesarios para correr el juego, junto con instrucciones de instalación. Eso sí, la experiencia tiene algunas limitaciones propias del hardware, especialmente por el uso de Bluetooth 2.0, que puede generar cierto retraso en teclados y mouses conectados.
También es posible jugar usando el teclado físico del propio teléfono, aunque el desarrollador reconoce que requiere un período de adaptación. La pantalla chica tampoco ayuda demasiado para seguir la acción, pero el simple hecho de tener Half-Life funcionando en un móvil de 2007 ya es bastante impresionante.
El Nokia N95 fue un dispositivo potente para su época, con una CPU ARM11 de doble núcleo a 332 MHz y hasta 128 MB de memoria. Aun así, Leoncini aclaró que no completó Half-Life desde el teléfono, por lo que podrían aparecer errores desconocidos o problemas de rendimiento en etapas más avanzadas. De todos modos, el proyecto demuestra que el clásico de Valve todavía tiene margen de sobra para sorprender, incluso en hardware que nadie esperaba.







