El ecosistema del streaming podría enfrentar un cambio importante en sus costos. Una decisión reciente afecta directamente a uno de los pilares del video en internet y ya empieza a generar ruido en toda la industria.
El protagonista es H.264, el códec más utilizado a nivel global. A partir de 2026, nuevas condiciones de licencia podrían encarecer su uso de forma considerable para muchas plataformas.
Nuevas tarifas mucho más altas
El consorcio Via Licensing Alliance cambió su esquema de precios. El modelo anterior tenía un tope anual de 100.000 dólares, pero ahora se reemplaza por un sistema escalonado.
En el nivel más alto, las grandes plataformas podrían pagar hasta 4,5 millones de dólares al año. Este salto representa un cambio fuerte en los costos operativos. El ajuste afecta a empresas que no tengan licencia activa antes de 2026.
Streaming y grandes plataformas en la mira
Las nuevas tarifas apuntan directamente a servicios masivos. Plataformas OTT con más de 100 millones de suscriptores entran en el rango más alto.
Esto incluye a nombres importantes dentro del sector como Netflix, Disney+ o Spotify. También impacta en servicios gratuitos con publicidad y redes sociales con gran cantidad de usuarios. Incluso el gaming en la nube entra en este esquema si supera ciertos niveles de uso.
Un cambio silencioso pero relevante
Uno de los detalles que más llama la atención es cómo se comunicó la medida. No hubo anuncio público amplio, sino contactos directos con empresas durante 2025.
Las compañías que no respondieron o no accedieron a acuerdos previos ahora enfrentan estas nuevas condiciones. Esto deja a varios actores en una posición más compleja de negociación.
Aunque muchas patentes de H.264 ya expiraron, eso no elimina automáticamente las obligaciones de licencia. Los tribunales consideran la validez de las patentes restantes.
Además, este cambio se suma a otros conflictos recientes con códecs como H.265 (HEVC), que ya generaron problemas legales importantes en la industria. Esto incluye restricciones de productos en mercados como Alemania.
El aumento de tarifas no llega solo. Otros consorcios también están ajustando sus modelos, lo que podría elevar los costos totales a cifras muy altas. En conjunto, esto podría terminar impactando en el precio de los servicios. Aunque no es inmediato, es un escenario que empieza a tomar forma.
El movimiento deja en claro que el negocio del video sigue cambiando. Y que incluso tecnologías ya establecidas pueden generar nuevos desafíos.







