Valve vuelve a quedar en el centro de la discusión por el peso de Steam en el mercado de PC. La tienda enfrenta varias demandas, entre ellas una relacionada con las microtransacciones en juegos como Counter-Strike y otras dos centradas en el recorte del 30% que Valve cobra por cada compra realizada en su plataforma. Ahora, una declaración de Gabe Newell suma más combustible al debate sobre si Steam funciona o no como un monopolio.
Según se informa, la demanda colectiva antimonopolio presentada por Wolfire y Dark Catt en Estados Unidos incluye una declaración de Newell realizada en 2023, pero publicada recién ahora. En ella, el jefe de Valve rechaza la idea de que la compañía controle el mercado y sostiene que los usuarios tienen “muchísimas opciones” para comprar juegos de PC.
Gabe Newell niega que Valve imponga precios fuera de Steam
El reporte también menciona acusaciones sobre supuestas presiones de Valve a desarrolladores que ofrecían juegos o contenidos más baratos fuera de Steam. Uno de los casos señalados involucra a Ubisoft y Rainbow Six Siege. Según se informa, Valve habría amenazado con retirar el juego de Steam si Ubisoft no dejaba de vender el Starter Pack más barato en Ubisoft Connect.
Newell negó que Valve tenga una política de ese tipo. En su declaración, afirmó que la compañía no dicta precios a desarrolladores externos en otras plataformas. Su defensa se apoya en la idea de que los jugadores pueden elegir dónde comprar, ya sea en Steam, Epic Games Store, Xbox o directamente desde los propios estudios.
El punto es delicado porque Steam lleva años siendo la tienda dominante en PC. Aunque existen alternativas, muchas no lograron acercarse a su nivel de uso, comunidad, biblioteca y funciones. Epic Games Store intentó competir con juegos gratis, exclusividades y mejores condiciones para desarrolladores, pero Steam sigue siendo el lugar donde gran parte de los jugadores compra, instala y juega.
Las demandas podrían cambiar el mercado de PC
La discusión de fondo está en el famoso recorte del 30%. Para algunos estudios y demandantes, esa comisión se mantiene por el enorme poder de Steam dentro del mercado. Para Valve, en cambio, se trata de una tarifa dentro de un entorno competitivo donde los usuarios y desarrolladores pueden elegir otras opciones.
Si las demandas en Estados Unidos y Reino Unido avanzan contra Valve, las consecuencias podrían ser importantes. Podrían afectar la forma en que se venden juegos en PC, los acuerdos con desarrolladores y las reglas de precios entre tiendas. También podrían abrir la puerta a cambios en comisiones o políticas comerciales.
El caso también plantea una pregunta interesante para los jugadores. Aunque Steam tuviera que modificar sus prácticas, muchos usuarios ya están profundamente atados a su ecosistema, con bibliotecas enormes, logros, mods, amigos, foros y guardados en la nube. Cambiar de tienda no siempre es tan simple como buscar un precio más bajo.
Por ahora, Valve defiende su posición y Newell insiste en que los jugadores tienen opciones reales. La justicia tendrá que definir si esa variedad alcanza para descartar una posición dominante abusiva o si Steam, por su tamaño e influencia, juega con ventaja frente al resto del mercado de PC.








