Dos meses después de haber sido despedidos, el grupo de exdesarrolladores vinculados a GTA VI recibió un golpe importante en los tribunales. En una audiencia preliminar realizada en el Reino Unido, un juez determinó que los exempleados no deben recibir pagos provisionales mientras sigue en curso la demanda contra Rockstar Games.
La decisión afecta a poco más de 30 personas que formaban parte del equipo de desarrollo del esperado GTA VI. Según el magistrado, la documentación presentada hasta ahora no alcanza para probar que los despidos hayan sido consecuencia directa de un intento de sindicalización. Por ese motivo, el grupo no accederá a ningún tipo de compensación económica mientras el proceso judicial continúa.
La acusación y la postura de Rockstar
Los exdesarrolladores están representados por el Sindicato Independiente de Trabajadores de Gran Bretaña (IWGB). Desde el sindicato sostienen que los despidos se produjeron luego de que los empleados intentaran organizarse formalmente para mejorar sus condiciones laborales.
Rockstar, por su parte, presentó una versión completamente distinta. La compañía aseguró que las desvinculaciones no tuvieron relación con la actividad sindical, sino con filtraciones de información confidencial. Según la desarrolladora, algunos empleados compartieron documentos sensibles que violaban acuerdos internos.
Este argumento fue clave en la audiencia preliminar. El juez consideró que, por ahora, no hay pruebas suficientes para sostener la acusación de despido antisindical, lo que inclinó la balanza a favor de la empresa.
Rockstar celebró el fallo inicial
En un comunicado, Rockstar Games expresó su conformidad con la decisión judicial. La empresa afirmó que el fallo es coherente con su postura desde el inicio del conflicto y defendió su accionar.
Desde la compañía señalaron que lamentan haber llegado a una situación que derivó en despidos, pero que su línea de acción se mantiene firme y ahora cuenta con respaldo legal tras esta primera audiencia.
El servidor de Discord en el centro del conflicto
La disputa gira en torno a un servidor de Discord donde exmiembros de Rockstar discutían temas organizativos junto a representantes del sindicato. El espacio reúne a unas 350 personas, incluyendo empleados actuales y antiguos que compartieron públicamente sus experiencias laborales.
Rockstar sostiene que muchos trabajadores activos siguen participando del servidor sin haber recibido sanciones. Por eso, la empresa afirma que las medidas disciplinarias solo alcanzaron a quienes compartieron material interno y documentos confidenciales.
Desde el IWGB rechazan la versión de la compañía. Aseguran que Rockstar no respetó sus propios procedimientos internos y que nunca advirtió formalmente a los empleados sobre los riesgos que corrían. Además, el sindicato afirma que la empresa habría creado perfiles falsos para vigilar las conversaciones y obtener información sobre los intentos de organización.
A pesar del golpe judicial, el sindicato dejó en claro que no piensa dar marcha atrás. Alex Marshall, presidente del IWGB, afirmó que Rockstar no logró justificar sus acusaciones y que el caso será evaluado con mayor rigor en instancias posteriores.







