EVGA abandonó el mercado de tarjetas gráficas en 2022 después de mantener durante años una estrecha relación con NVIDIA. Ahora Brendon Ray Hedrick, antiguo responsable de producto de la compañía entre 2016 y 2019, reveló nuevos detalles sobre las tensiones que existían mucho antes de aquella ruptura.
Según Hedrick, uno de los cambios más importantes llegó cuando NVIDIA comenzó a vender sus propias Founders Edition directamente al público. Desde ese momento, EVGA pasó de trabajar únicamente con NVIDIA como proveedor de GPUs a competir contra la misma empresa que controlaba buena parte de su suministro.
EVGA llegó a vender algunas GeForce prácticamente sin ganancias
La situación se volvió especialmente complicada con las GeForce GTX 10 Series en 2016. Hedrick asegura que EVGA necesitaba mantener al menos algunos modelos cerca del precio de referencia marcado por NVIDIA para conservar una buena relación y evitar problemas con la cantidad de GPUs que recibía, incluso cuando eso significaba trabajar con márgenes mínimos o vender determinadas tarjetas con pérdidas.
La rentabilidad llegaba principalmente a través de los modelos personalizados más caros, con mejores sistemas de refrigeración, PCB propios y VRM más avanzados. El problema era que las Founders Edition ya establecían una referencia directa de precio, mientras tecnologías como GPU Boost reducían parte de la diferencia de rendimiento que antes justificaba pagar más por una tarjeta personalizada.
Hedrick recordó además el fuerte secretismo alrededor de los nuevos lanzamientos de NVIDIA. Las especificaciones, imágenes y otros detalles permanecían bajo embargo prácticamente hasta la presentación oficial, por lo que EVGA llegó a implementar métodos propios para descubrir qué minorista estaba filtrando información antes de tiempo.
Uno de esos métodos consistía en enviar imágenes ligeramente diferentes a cada tienda, colocando pequeños puntos de colores en distintas esquinas. Si una fotografía aparecía publicada antes del embargo, EVGA podía identificar de dónde venía observando esas marcas. El relato muestra que la relación entre ambas compañías ya acumulaba tensiones varios años antes de que EVGA decidiera abandonar por completo las tarjetas gráficas y renunciara a lanzar modelos de la GeForce RTX 40 Series.







