El panorama del hardware de PC vuelve a complicarse. Después de meses marcados por la falta de DRAM y fuertes aumentos en el precio de la RAM, ahora el foco está puesto en la memoria flash NAND. Todo indica que la escasez de este componente clave va a empujar hacia arriba el precio de los SSD, y no hay señales claras de que la situación se normalice en el corto plazo.
Desde el sector ya anticipan aumentos importantes en el costo de los SSD. Estos ajustes no quedan solo en acuerdos industriales, sino que terminan reflejándose de forma directa en el precio final que paga el usuario. Para quienes están armando o actualizando una PC, el golpe se empieza a sentir.
Los contratos de NAND ya muestran aumentos fuertes
Según un informe del medio especializado ETNews, Samsung ajustó al alza los valores contractuales de los chips NAND hasta el primer trimestre de 2026. En algunos acuerdos, el aumento superó el 100%, una cifra que deja en claro la magnitud del problema.
Grandes compradores como Apple, NVIDIA y AMD, que operan con contratos a largo plazo, ya fueron notificados de estos cambios. Aunque estas empresas tienen mayor margen para absorber el impacto, el ajuste termina filtrándose a toda la cadena de suministro.
La IA vuelve a presionar al mercado
Una vez más, la inteligencia artificial aparece como uno de los grandes motores de esta situación. La demanda creciente de recursos de procesamiento y almacenamiento para cargas de trabajo de IA ejerce una presión constante sobre la producción de componentes clave.
Este escenario ya había empujado hacia arriba los precios de la RAM y generado demoras en lanzamientos de GPU y consolas. Ahora, esa misma tensión se traslada a la memoria flash NAND, que es fundamental tanto para SSD de consumo como para soluciones empresariales.
A esto se suma que la escasez de DRAM también está afectando al segmento NAND. Fabricantes como SK Hynix y Samsung evalúan reubicar parte de sus líneas de producción. La idea es priorizar la fabricación de NAND para equilibrar la oferta y mejorar la rentabilidad frente a una demanda que no afloja.
El impacto no es solo teórico. En el comercio minorista, los aumentos ya se están viendo. Plataformas de seguimiento de precios como PCPartPicker muestran subas diarias en los SSD usados para armar PC modernas.
Datos recopilados desde octubre de 2025 indican que el precio promedio de estos componentes subió alrededor de un 18%, y la tendencia apunta a seguir en alza. Para el usuario final, actualizar o armar una PC se vuelve cada vez más caro.
Con aumentos generalizados en componentes críticos y una demanda de IA que no da tregua, el escenario no muestra un horizonte claro de estabilización. Varios analistas recomiendan cautela.







