La falta de memoria en el mercado no sería algo pasajero. Mientras muchos esperan una estabilización en los próximos años, desde la industria ya advierten un escenario mucho más complicado. La inteligencia artificial está empujando la demanda a niveles que no tienen límites.
Phison lanzó una advertencia que no pasó desapercibida. Su CEO asegura que el problema no solo continúa, sino que podría extenderse durante una década completa.
La IA dispara la demanda de memoria
Según explicó Pan Chien-cheng, el crecimiento de datos impulsado por la IA avanza a un ritmo muy superior al de la producción. Mientras la demanda crece hasta 100 veces, la capacidad de fabricación solo aumenta alrededor de un 50%.
Esa diferencia genera un desequilibrio difícil de sostener. La industria no logra seguir el ritmo y eso impacta directamente en la disponibilidad de memoria. El resultado es claro. La escasez no tiene una solución cercana y se mantiene como un problema estructural.
Un problema que afecta a todo el mercado
La presión no viene solo de un sector. IA, nube, PC y dispositivos móviles están compitiendo por los mismos recursos, lo que intensifica aún más la situación.
De cara a la segunda mitad de 2026, se espera que esta demanda se concentre todavía más. Esto podría generar nuevos picos de escasez. Phison lo resume de forma directa. La falta de memoria es grave y no muestra señales de mejorar en el corto plazo.
Phison ya toma medidas para asegurar stock
La compañía no se quedó en el análisis. Decidió reforzar su posición acumulando grandes volúmenes de NAND Flash.
Para eso activó distintas vías de financiación. Incluye préstamos, emisión de bonos y una fuerte inversión en inventario. El objetivo es claro. Asegurar suministro en un escenario donde conseguir memoria podría volverse cada vez más difícil.
Uno de los efectos más visibles es el aumento de precios. Según el CEO, hay casos donde productos que costaban 1 dólar ahora se venden hasta por 90. Esto refleja el nivel de tensión en el mercado. La demanda sigue creciendo y la oferta no alcanza.
Además, advirtió que podría haber situaciones donde ni siquiera pagando se consiga memoria. Es un escenario que preocupa a toda la industria.
El impacto no sería igual para todos. Mientras sectores como servidores o IA mantienen ingresos fuertes, el mercado de consumo podría verse más afectado. Phison también cuestiona los márgenes actuales, que superan el 80%. Considera que este nivel de rentabilidad no es sostenible a largo plazo.
Si nada cambia, la situación podría forzar movimientos importantes dentro del sector. La escasez de memoria se perfila como uno de los grandes desafíos de la próxima década.







