El avance de la inteligencia artificial llevó a muchas empresas a tomar decisiones apuradas. Durante el boom inicial de la IA, varias compañías redujeron personal y reemplazaron puestos con sistemas automatizados, bots o agentes de IA. Ahora, distintos informes apuntan a un efecto boomerang, ya que muchas de esas empresas estarían volviendo a contratar trabajadores humanos.
El entusiasmo por la IA explotó a fines de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT. En pocos días, millones de personas comenzaron a usarlo y el mercado tecnológico se llenó de nuevos modelos de Google, Anthropic y otras compañías. La promesa era clara, automatizar tareas, reducir costos y mejorar productividad. Por todo esto, muchas empresas avanzaron rápido, pero no siempre midieron bien los límites reales de estas herramientas.
El “efecto boomerang” de la IA empieza a sentirse en empresas
La IA puede ser útil, pero no es perfecta. Puede cometer errores, inventar respuestas o necesitar supervisión constante. Esto se vuelve más delicado cuando una empresa usa agentes automatizados para tareas de atención al cliente, soporte, análisis o gestión interna. Si antes despidió al personal que podía revisar esos procesos, el problema aparece rápido y puede salir caro.
Según el texto original, analistas hablan de un “efecto bumerán de la IA”. La estimación indica que hasta el 50% de las empresas que despidieron trabajadores para reemplazarlos por IA podrían arrepentirse y volver a contratarlos. Forrester Research ya había anticipado que muchas compañías buscarían reincorporar personal tras comprobar que la automatización no cumplía todas las expectativas.
Gartner también habría pronosticado que la mitad de las empresas que despidieron empleados humanos en puestos de atención al cliente volverán a contratar para cubrir esos roles. El dato encaja con una encuesta de 2025, donde un 20% de las empresas de atención al cliente declaró haber reducido plantilla por la IA. Si las previsiones se cumplen, esa cifra podría bajar a medida que la necesidad de supervisión humana vuelva a quedar clara.
Un informe más reciente de Robert Half señala que el 29% de las compañías encuestadas volvió a contratar empleados para puestos donde antes había realizado despidos. La recontratación crece en sectores específicos, con 32% en tecnología, 35% en recursos humanos y 44% en finanzas. También aparecen áreas como marketing, derecho, administración, atención al cliente y sanidad, aunque con cifras menores.
El mismo relevamiento indica que, entre 2.000 empleadores, el 40% reconoció que la IA no puede reemplazar ciertos conocimientos del trabajo, el 38% subestimó la necesidad de supervisión humana y el 35% no consiguió la productividad esperada. La IA sigue siendo una herramienta potente y puede ofrecer una experiencia simple y eficiente cuando se usa bien, pero estos datos muestran que reemplazar personas sin planificación no siempre rinde bien. Para muchas empresas, el equilibrio entre IA y trabajadores humanos parece ser la opción más confiable.







