El boom de la inteligencia artificial no solo está cambiando el software, también está sacudiendo el mercado del hardware. Mientras los centros de datos crecen y las empresas buscan más potencia, los precios de la memoria están viviendo un gran cambio. La memoria NAND, usada en SSD y otros dispositivos de almacenamiento, se está haciendo más cara a un ritmo mucho más rápido que la RAM (DRAM), marcando un cambio fuerte en la tendencia del sector.
El repunte de la RAM no se queda atrás
Durante la última semana, el comercio de DDR4 y DDR5 se movió con fuerza. Muchos compradores decidieron anticiparse a nuevas subidas, asegurando componentes antes de que el mercado se recaliente.
El precio medio de los chips DDR4 más populares subió casi un 10%, mientras que la demanda de DDR5 también mostró un salto importante. Detrás de este movimiento, los fabricantes de módulos de memoria redujeron sus ventas para intentar colocarlas a precios más altos en las próximas semanas.
El verdadero protagonista, la memoria NAND
En el segmento de almacenamiento, la memoria NAND fue la que realmente encendió las alarmas. En apenas siete días, los precios de algunas obleas SSD subieron entre un 15% y un 20%, impulsados por una demanda firme y una oferta más limitada.
Los chips TLC de 512 Gb y 1 Tb fueron los que más se encarecieron. En el mercado, las obleas con chips TLC de 512 Gb subieron un 27,96%, un salto muy por encima de lo habitual. Este aumento responde a la combinación de poca disponibilidad y expectativas de nuevas subidas, lo que lleva a los compradores a moverse rápido para no quedarse atrás.
IA, centros de datos y una tormenta perfecta
La fuerte demanda de chips para inteligencia artificial está detrás de gran parte de este fenómeno. Los servidores y centros de datos necesitan más memoria y almacenamiento rápido para entrenar modelos de IA generativa, lo que genera una presión directa sobre el mercado.
Con una producción ajustada y márgenes limitados, los fabricantes de semiconductores aprovechan el contexto para subir precios. Todo apunta a que el último tramo del año traerá más aumentos tanto en DRAM como en NAND, con un panorama tenso para el sector tecnológico.
Si pensabas actualizar tu SSD o RAM, lo más probable es que los precios sigan subiendo en las próximas semanas, así que quizás vas a tener esperar un poco más.







