Un nuevo episodio en la pelea por los chips entre EE. UU. y China ha surgido, con el resto del mundo atrapados en el medio, quieran o no. Recordemos que Estados Unidos prohibió de manera explícita el uso de ciertas tecnologías y equipos en China, lo que llevó a Japón, Europa y, en gran medida, a Corea del Sur a adoptar medidas similares. China contraatacó prohibiendo los chips de Micron (empresa estadounidense) en su país, y hoy presenciamos la respuesta a esa acción. EE. UU. presiona a Samsung y SK Hynix a no incrementar la producción en China.
En que puede afectarnos todo esto? Al obstaculizar el desarrollo de un competidor mediante tácticas agresivas, es muy probable que este responda de la misma manera. China se defiende al considerar la posibilidad de prohibir la venta de productos de Micron Technology, con sede en Idaho, en su territorio. Esto afectaría significativamente los ingresos de la empresa debido a dicha restricción.
China Bloquea a Micrón
La estrategia de China resulta astuta. Al bloquear a Micron y solicitar a Samsung y SK Hynix que incrementen la producción en sus plantas dentro del territorio chino, con esto buscan compensar la falta de chips que dejará la compañía estadounidense (Micron). Sin embargo, como era previsible, EE. UU. ha lanzado una respuesta y presiona a las dos empresas surcoreanas para que no apoyen la prohibición china de la tecnología de Micron.
Para lograr esto, les exige que no aumenten la producción y mantengan los niveles actuales. Pero… ¿Detendrá esto la prohibición de Micron por parte de Xi Jinping? Aparentemente, no lo hará, al menos por ahora y a menos que haya alguna sorpresa. Esto se debe a que China ya había previsto la reacción estadounidense respecto a Samsung y SK Hynix, llevando a cabo acciones que parecían impensables en un principio y que, hasta el momento, parecían ser altamente confidenciales.







