El lanzamiento de Dragon Age: The Veilguard se convirtió en uno de los mayores fracasos recientes de Electronic Arts, marcando además la tercera caída consecutiva de BioWare, un estudio que en el pasado fue referente del RPG occidental. Tras el mal rendimiento del juego, nuevos reportes señalan que EA incluso consideró vender al estudio poco después de su estreno.
Un fracaso que golpeó fuerte a BioWare
Según se informa, EA inició conversaciones para desprenderse de BioWare tras las pobres ventas de The Veilguard, aunque las negociaciones finalmente no llegaron a concretarse. Aun así, la situación dejó al estudio en una posición delicada, sufriendo despidos internos, además de la salida de veteranos que habían formado parte de su historia más exitosa.
A pesar de la incertidumbre, BioWare continúa trabajando en Mass Effect 5, aunque con la presión constante de que un nuevo tropiezo podría costarle aún más caro al equipo.
Expectativas no cumplidas
EA esperaba que The Veilguard vendiera millones de copias tras una inversión enorme de tiempo y recursos. El proyecto atravesó reinicios de desarrollo y múltiples retrasos, lo que aumentó los costos. Sin embargo, el resultado final estuvo lejos de las proyecciones, generando una gran decepción para la compañía.
Ahora, los empleados del estudio temen nuevos recortes de personal en caso de que los recientes cambios de liderazgo en EA busquen reestructurar a sus desarrolladoras internas.
El futuro bajo nuevos dueños
La situación es todavía más incierta desde que EA fue adquirida por un grupo de inversionistas, entre ellos el Public Investment Fund de Arabia Saudita. Dentro de BioWare, muchos desarrolladores temen que este movimiento no beneficie al estudio y ya se están preparando para buscar nuevas oportunidades fuera de la empresa.






