Ahora que el valor de mercado de Intel ha caído por debajo del de Starbucks, el fabricante ha llamado la atención de inversores en busca de oportunidades. Este interés se basa en la creencia de que el gobierno estadounidense no permitirá que una empresa tan relevante quiebre. Por eso, se informa que Intel ha recibido 8.500 millones de dólares en financiación en los últimos días.
Hace unos días, Intel ha conseguido la autorización oficial para recibir 3.500 millones de dólares del programa Secure Enclave del Departamento de Defensa de EE.UU., que busca fomentar la producción de semiconductores esenciales para la defensa. Esto se añade a los 8.500 millones en subvenciones y 11.000 millones en préstamos previstos bajo la Ley CHIPS.
Una semana más tarde, Apollo Global, una firma que maneja activos valorados en casi 350 mil millones de dólares, realizó una inversión de hasta 5 mil millones en Intel, lo que refleja un gran voto de confianza en su estrategia de recuperación.
Intel recibe ayuda financiera.
Además, Intel planea dividir su unidad de fabricación de chips en una subsidiaria aparte, lo que establecerá una clara separación entre sus capacidades de diseño y producción, lo que podría atraer nuevos clientes.
Como parte de su estrategia para generar un ahorro de 10 mil millones de dólares, Intel ha interrumpido por dos años la construcción de sus fábricas en Polonia y Alemania, y ha retrasado la apertura de una nueva planta avanzada en Malasia, ajustándola a las «condiciones del mercado».
Y la última noticia fue que, Qualcomm habría hecho una oferta de compra a Intel. Aunque las discusiones aún son preliminares, un acuerdo de este tipo podría tener grandes repercusiones en el sector. Sin embargo, con cada nueva ronda de financiamiento que Intel asegura, la posibilidad de que Qualcomm lo adquiera disminuye, especialmente porque Qualcomm no tiene tanto efectivo y solo las 15 fábricas de Intel están valoradas en unos 150.000 millones de dólares.
Fuente: Bloomberg







