DOOM vuelve a demostrar que puede aparecer en los lugares más inesperados. Esta vez no hablamos de una consola rara ni de un dispositivo imposible, sino de algo mucho más cotidiano, un protector de pantalla para Windows que muestra el juego corriendo de forma automática.
El proyecto fue creado por el programador Wiaam Suleiman, en colaboración con Doom Retro, una iniciativa de código abierto que busca llevar DOOM a versiones lo más livianas y simples posible, sin perder su esencia original.
DOOM en un solo archivo compatible con Windows 11
Lo más llamativo de este desarrollo es que todo el Episodio 1 de DOOM fue comprimido en un único archivo con extensión .scr, el formato clásico de los protectores de pantalla de Windows. Este formato sigue siendo totalmente compatible con Windows 11, por lo que no requiere trucos raros ni configuraciones especiales.
El archivo puede usarse de dos maneras, se puede abrir de forma manual como si fuera un programa común, o instalarlo para que aparezca directamente en el menú de protectores de pantalla del sistema. En ese caso, también permite activar o desactivar la música y los efectos de sonido.
No es un video, el juego corre de verdad
Aunque no es interactivo y no se puede jugar, esto no es un simple video grabado. El motor del juego está funcionando en segundo plano y la computadora es la que controla la partida, mostrando una ejecución real de DOOM mientras el equipo está en reposo.
Para cumplir con su función principal, el protector de pantalla no muestra HUD ni información en pantalla. Solo aparece la clásica cara de Doomguy en una esquina, que va cambiando de lado cada cierto tiempo para evitar que una imagen fija quede demasiado tiempo en el mismo lugar.
En los años 90, los protectores de pantalla eran comunes por el riesgo de quemado en los monitores CRT. Con la llegada de los LCD, ese problema casi desapareció, pero las pantallas OLED volvieron a poner el tema sobre la mesa.
Por eso, este tipo de ideas vuelven a tener sentido, y usar DOOM como protector de pantalla no solo es una curiosidad técnica, sino también una solución visual atractiva para reducir el riesgo de burn-in.






