Las tarjetas gráficas RTX 50 vuelven a ser el centro de atención, y esta vez no se trata de sus drivers o el rendimiento en juegos, sino de algo más preocupante, problemas de temperatura en su PCB. El reconocido portal Igor’s Lab ha publicado una investigación que revela cómo varios modelos presentan hotspots que podrían afectar la vida útil de los componentes, especialmente VRM y pistas de alimentación, y lo más grave es que los fabricantes lo estarían ocultando con el uso del backplate.
En tarjetas gráficas modernas, el backplate ha pasado de ser un simple refuerzo estructural a tener también funciones de disipación térmica. Pero en este caso, más que disipar, algunos modelos están utilizando estos backplates para ocultar los hotspots del PCB que pueden alcanzar temperaturas alarmantes, superiores a los 107 °C en zonas clave. Esta situación es crítica, ya que puede provocar electromigración prematura, degradación de soldaduras y, a largo plazo, fallos completos de la tarjeta gráfica.
Lo más frustrante del asunto es que el problema tiene solución sencilla y barata, y es aplicar pasta térmica de alto rendimiento en las zonas calientes del PCB, justo donde el backplate hace contacto. En las pruebas realizadas, simplemente añadiendo esta masilla térmica en el HotSpot, se logró una reducción de casi 9 °C, bajando la temperatura desde los 79,1 °C hasta 70,3 °C. Esta mejora puede marcar la diferencia entre un producto duradero y uno que falla antes de tiempo.
Detectan hotspots en las RTX 50 ocultos por los backplates.
Sin embargo, muchos fabricantes no están aplicando ningún tipo de pad térmico ni pasta en estas zonas, y el motivo es el de siempre, y es reducir costos. Esto pone en riesgo a los usuarios que invierten mucho dinero en una GPU y que, sin saberlo, están utilizando un producto con hotspots. Además, como el backplate tapa estas zonas, ni los reviewers ni los consumidores suelen revisarlas, y hacerlo implica perder la garantía.
Este descubrimiento resalta la importancia de un diseño eléctrico y térmico sólido en tarjetas gráficas de gama media y alta. Si estás pensando en comprar una RTX 5070, 5080 o 5090, hay que tener en cuenta no solo las frecuencias o el número de núcleos CUDA, sino también el diseño térmico real que muchas veces no aparece en los reviews tradicionales.







