Los anteojos inteligentes vuelven a estar en el centro de la polémica. Meta y el fabricante de lentes Luxottica enfrentan una demanda en Estados Unidos por presunta violación de privacidad relacionada con el uso de sus dispositivos.
El caso surge después de una investigación periodística realizada en Suecia que reveló cómo se gestionaban algunos de los contenidos capturados por los anteojos inteligentes. Según el informe, empleados de un subcontratista en Kenia habrían tenido acceso a videos grabados por usuarios del dispositivo.
El flujo de datos analizado incluiría grabaciones de momentos muy privados de los usuarios, incluso situaciones cotidianas dentro del hogar.
La demanda acusa a Meta de engañar a los consumidores
La acción legal fue presentada por Gina Bartone y Mateo Canu, representados por el bufete Clarkson Law Firm. Según la demanda, la estrategia de marketing del producto habría prometido un alto nivel de privacidad y control por parte del usuario. Los demandantes sostienen que los anteojos fueron promocionadas como un dispositivo diseñado para proteger la información personal.
Pero el caso argumenta que los consumidores no fueron informados claramente de que las grabaciones personales podrían ser vistas por terceros durante procesos de revisión o control. Los demandantes aseguran que los usuarios no tenían forma de decidir excluir sus datos de ese tipo de revisiones.
La investigación apunta a revisiones humanas del contenido
Meta explicó anteriormente que el sistema utiliza tecnología de desenfoque facial para proteger la identidad de las personas en las imágenes capturadas por los anteojos.
Aun así, los periodistas que investigaron el caso afirmaron que no encontraron pruebas claras de que ese sistema se aplicara de forma consistente.
La empresa también confirmó que en algunos casos puede recurrir a contratistas externos para revisar manualmente contenido, especialmente cuando los usuarios comparten archivos con el sistema Meta AI. Según la compañía, esta revisión se utiliza para mejorar el funcionamiento del servicio y la experiencia con el dispositivo.
Un representante de Meta, Christopher Sgro, declaró que los archivos multimedia capturados por los anteojos permanecen almacenados en el dispositivo a menos que el usuario decida compartirlos.
También aseguró que la empresa aplica diferentes medidas para filtrar información y proteger la privacidad de los usuarios. Aun así, los demandantes insisten en que la política de privacidad no advertía de forma clara que fotos o videos personales podrían ser vistos por empleados o contratistas de la compañía.
El caso también cobra relevancia por la creciente adopción de este tipo de dispositivos. Según estimaciones citadas en la investigación, más de siete millones de personas habrían comprado anteojos inteligentes en 2025.







