OpenAI, Google, Anthropic y xAI enfrentan una demanda presentada por cuatro usuarios de pago que cuestiona una supuesta coordinación entre las compañías para reducir el ritmo de desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial. Los demandantes sostienen que un acuerdo de este tipo podría perjudicar a los suscriptores al disminuir la competencia sin reducir el precio de los servicios.
La demanda fue presentada el 18 de septiembre ante un tribunal federal del Distrito Norte de California y busca representar a usuarios estadounidenses de ChatGPT, Claude, Gemini y Grok. El caso todavía no demuestra que haya existido una coordinación ilegal ni que los clientes hayan sufrido un perjuicio concreto.
OpenAI, Google, Anthropic y xAI enfrentan una demanda
El planteo distingue entre una empresa que decide individualmente retrasar un modelo por seguridad y varios competidores que acuerdan avanzar más despacio al mismo tiempo. Según los demandantes, esa segunda situación podría reducir la presión para mejorar productos y ofrecer más capacidades a quienes pagan una suscripción mensual.
El conflicto parte de una propuesta impulsada por Dario Amodei, CEO de Anthropic, que recibió apoyo público de Sam Altman, Elon Musk y Demis Hassabis. Anthropic planteó ganar tiempo para que las medidas de seguridad puedan acompañar el avance de los modelos, incluyendo evaluaciones externas, coordinación entre compañías y cooperación entre gobiernos.
La propuesta no plantea detener por completo el entrenamiento de nuevos sistemas. Busca reducir temporalmente el ritmo para comprobar mejor los riesgos antes de desplegar modelos más avanzados. El propio Amodei reconoció que este tipo de coordinación puede generar problemas antimonopolio y propuso que el Gobierno estadounidense facilite conversaciones sobre seguridad mediante una exención limitada.
Ahora será el tribunal el que deberá determinar si existió realmente una coordinación entre rivales y si esa conducta vulneró las normas de competencia. También tendrá que analizarse si los suscriptores recibieron menos valor por el mismo precio como consecuencia de esas decisiones, algo que por ahora forma parte de la acusación y no de un hecho probado.







