El mercado de DRAM viene movido y, según se informa, la suba de precios no solo sigue, sino que se va a poner más picante en lo que queda del año. En el segundo trimestre ya vimos cómo los chips DDR4 pegaron un salto, y la memoria móvil LPDDR4X está creciendo a un ritmo que no se veía hace diez años.
Hoy, la demanda en servidores es tan alta que los proveedores priorizan ese segmento y dejan al de PC con lo que sobra. En julio, el precio de un módulo DDR4 de 8 GB llegó a superar al de un DDR5 equivalente, algo que hasta hace poco era impensado.
Los fabricantes de PC se vieron obligados a meter más DDR5 en sus sistemas por la falta de stock de DDR4. Es lo típico cuando una tecnología entra en su etapa final, baja la producción, se complica conseguirla y el precio se dispara.
DDR4, la preferida en servidores con IA
La DDR4 se volvió el estándar en muchos servidores usados para inteligencia artificial, así que varios proveedores de nube se apuraron a pedir grandes tandas antes de que los fabricantes la den de baja. Estos últimos, lógicamente, atienden primero a sus clientes de servidores y al resto le dejan las sobras. Según se informa, recién el año que viene la DDR4 empezará a perder lugar frente a la DDR5 en este sector.
La demanda de DDR4 sigue fuerte, pero con la escasez, los precios por contrato subieron entre un 60% y 85% en julio, y podrían trepar otro 85% a 90% para fin del tercer trimestre. Un garrón para cualquiera que quiera ampliar la RAM sin gastar una fortuna.
LPDDR4X y LPDDR5X también se encarecen
En móviles, la LPDDR4X también escasea porque los grandes proveedores están recortando o frenando su producción hasta el año que viene. Y claro, con poca oferta, aprovechan para engordar el margen. Se estima que en el tercer trimestre los precios por contrato van a subir entre 38% y 43%.
Mientras tanto, la LPDDR5X viene ganando terreno. Gracias a fabricantes de Estados Unidos y Corea del Sur, su producción crece y no solo se usa en celulares premium, sino también en laptops y en servidores para IA. Aun así, se espera que los precios suban entre 10% y 15% en el próximo trimestre, siguiendo la tendencia de la DDR5.







