Corea del Sur ha anunciado un plan ambicioso para fortalecer su industria de chips semiconductores, liberando 14 billones de wones (aproximadamente 10 mil millones de dólares) en préstamos a bajo interés para 2025. Según el Ministerio de Finanzas, el paquete de financiamiento estará disponible a través de bancos estatales y destinará 1,8 billones de wones a la instalación de líneas de transmisión de energía en un nuevo complejo de semiconductores. Este megacomplejo, ubicado en las ciudades de Yongin y Pyeongtaek, está diseñado para convertirse en el mayor clúster de alta tecnología del mundo.
El anuncio llega en un momento crítico, marcado por el avance de la industria de semiconductores en China y las dudas sobre el escenario global, especialmente por posibles cambios en las políticas estadounidenses. El gobierno surcoreano expresó su preocupación por el impacto que podría tener el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Entre los riesgos destacan modificaciones a la Ley de Reducción de la Inflación y la Ley de Chips y Ciencia, que podrían reducir los incentivos para inversiones en suelo estadounidense.
Corea del Sur invierte en su industria de chips.
Otro factor alarmante es la amenaza de nuevas tarifas anunciadas por Trump, que incluyen un 25% sobre productos de México y Canadá, y un 10% adicional a productos chinos. Estos cambios podrían alterar significativamente las dinámicas comerciales globales, afectando tanto la producción como el comercio de semiconductores. Corea del Sur, hogar de gigantes como Samsung Electronics y SK Hynix, ya enfrenta una creciente competencia de fabricantes chinos, especialmente en el mercado de chips tradicionales, lo que ha afectado los resultados financieros de Samsung en el último trimestre.
En respuesta a estos desafíos, el gobierno surcoreano ha reafirmado su compromiso de apoyar activamente a las empresas del sector. Según el Ministerio de Finanzas, todos los recursos disponibles se movilizarán para superar la crisis y permitir un «nuevo salto adelante» en la industria. Con este plan de financiamiento, Corea del Sur busca asegurar su liderazgo en el mercado global de semiconductores.
Fuente: Reuters




