La semana pasada fue un golpe duro para los estudios de Xbox. Luego del despido de miles de empleados, la industria no tardó en reaccionar, y una de las voces más críticas fue la de Raphael Colantonio, cofundador de Arkane Studios y codirector del primer Dishonored. El desarrollador apuntó directo contra Game Pass, asegurando que el modelo de suscripción es insostenible y perjudica a la industria.
A través de su cuenta en X, Colantonio fue contundente, afirmando que “Game Pass es un modelo insostenible, subvencionado por el dinero infinito de Microsoft. En algún momento, la realidad se va a imponer. O eliminan a todos los demás modelos o se rinden”. Para él, el servicio está diseñado no solo para atraer jugadores, sino para intentar aplastar a la competencia a base de billetera, algo que (según advierte) puede dañar tanto a desarrolladores como a consumidores en el largo plazo.
Un modelo que divide a la industria
Colantonio ya no forma parte de Arkane desde 2019. Fundó WolfEye Studios, responsables del original Weird West y actualmente trabajan en un nuevo título que promete retomar elementos de Dishonored y Prey. Aunque alejado de Xbox, su mirada crítica refleja un creciente malestar entre algunos desarrolladores, especialmente tras las recientes medidas de Microsoft.
Según el creativo, Game Pass es una trampa dulce y “a los jugadores les encanta porque es una oferta que parece demasiado buena para ser verdad. Pero con el tiempo incluso ellos lo van a odiar cuando vean los efectos en los juegos”. Es decir, juegos más genéricos, menos riesgos creativos, y estudios atrapados en un ecosistema que prioriza cantidad sobre calidad.
Pero no todos opinan igual. Desde el estudio Rebellion, creadores de Atomfall, afirmaron que Game Pass les permitió alcanzar una audiencia que de otro modo hubiera sido imposible, incluso si eso implica vender menos copias. Para estudios más chicos, el boost de visibilidad y comunidad puede valer la pena, especialmente si el objetivo es generar expectativa antes del lanzamiento.
Entre despidos, IA y cambio de rumbo en Xbox
La crítica de Colantonio llega en un contexto donde Microsoft se reestructura agresivamente, apostando todo a la inteligencia artificial, con una inversión prevista de 80.000 millones de dólares en los próximos 12 meses. Para hacer espacio a esa movida, decidieron recortar personal y recursos en áreas consideradas menos prioritarias, como algunos estudios de desarrollo de videojuegos.
Fuente: PC Gamer







