Las autoridades de Shenzhen desmantelaron una red de falsificación de chips. Esta gente revendía circuitos integrados reciclados y reetiquetados como si fueran componentes originales de Infineon y Texas Instruments. Según el South China Morning Post, los responsables limpiaban los chips desechados. Les grababan nuevos códigos y los distribuían mediante empresas pantalla que se hacían pasar por agentes extranjeros.
La operación policial duró cuatro meses y terminó con al menos una detención. Las autoridades ya trabajan con fabricantes internacionales para rastrear los lotes afectados. Los chips falsos estaban destinados principalmente a sectores industriales y automotrices. Aunque muchos de ellos se habrían incorporado también en hardware de PC, como tarjetas gráficas, placas madre y fuentes de alimentación.
Los chips falsos podrían llegar a productos reales
Los componentes implicados incluyen MOSFET, IC drivers y controladores de energía. Piezas críticas en la gestión de voltaje y temperatura de una GPU o una placa base. A corto plazo funcionan sin fallas visibles, pero con el tiempo pueden provocar reinicios aleatorios, ruidos eléctricos o fallos de alimentación cuando los sistemas operan bajo carga.
A diferencia de los fraudes que afectan a consumidores, esta red vendía los chips a fabricantes y proveedores B2B, lo que aumenta el riesgo de que marcas legítimas hayan integrado componentes falsificados en productos auténticos sin saberlo.
El caso se suma a otros incidentes recientes, como la incautación de más de 40.000 GPU falsas de NVIDIA en 2024. Todo ocurre mientras China enfrenta restricciones de importación de chips de EE. UU. y Europa, lo que ha impulsado un mercado paralelo de componentes reales a precios inflados.





