El modelo de suscripción de Xbox, Game Pass, vuelve a quedar bajo la lupa, pero esta vez desde adentro. En un momento donde los precios subieron fuerte, la propia dirección reconoce que el servicio necesita ajustes. La situación genera ruido y abre la puerta a cambios importantes.
Asha Sharma, actual CEO de Xbox, fue directa en un memorando interno. Según explicó, Game Pass se volvió demasiado caro y ya no ofrece el equilibrio que muchos esperan.
Buscan una mejor relación precio rendimiento
El documento filtrado deja en claro que hay una revisión en marcha. Sharma considera que el servicio es clave para el futuro, pero también admite que su formato actual no es el ideal.
El objetivo es avanzar hacia un sistema más flexible. Esto significa probar nuevas opciones y ajustar la propuesta con el tiempo. La idea es ofrecer algo más equilibrado y atractivo para distintos perfiles. Este enfoque apunta a mejorar la percepción general de Game Pass, que hoy empieza a mostrar desgaste.
Subas de precio que cambiaron el panorama
El punto de quiebre llegó con los aumentos aplicados a fines de 2025. Los distintos planes de Game Pass subieron de precio y eso impactó directamente en los usuarios.
En algunos mercados, el plan Ultimate duplicó su valor. También se sumaron beneficios como Fortnite Club, pero no lograron compensar el aumento. Cuando el precio sube, el usuario espera más. En este caso, la percepción no terminó de acompañar y eso afecta la experiencia general.
Uno de los factores detrás de estos cambios sería Call of Duty. La llegada de la saga a Game Pass generó un impacto fuerte en el modelo de ingresos.
Al incluir lanzamientos grandes dentro de la suscripción, se reduce la venta directa. Esto obliga a replantear cómo se sostiene el sistema en el tiempo. Por eso, no se descartan más ajustes. Desde cambios en el catálogo hasta nuevas formas de segmentar el servicio.
También se habla de nuevos niveles de suscripción en prueba. Algunas opciones estarían centradas en juegos propios, lo que permitiría ofrecer alternativas más económicas.
El desafío es encontrar un equilibrio real. Game Pass sigue siendo una propuesta sólida, pero necesita adaptarse para mantenerse competitivo. Lo que viene apunta a eso. Más opciones, mayor flexibilidad y una oferta que responda mejor a lo que hoy buscan los jugadores.







