ByteDance, la compañía detrás de TikTok, estaría desarrollando sus propias CPU para centros de datos con el objetivo de alimentar su infraestructura de inteligencia artificial. Según Reuters, el proyecto ya fue incorporado a la lista de prioridades internas de la empresa china.
La estrategia avanza en dos caminos. Un equipo trabaja en un chip basado en arquitectura ARM, mientras otro desarrolla un procesador con RISC-V, una arquitectura abierta que China considera clave para reducir su dependencia tecnológica del exterior.
ByteDance acelera su inversión en hardware para IA
El movimiento llega en un momento complicado para el mercado de servidores. Intel y AMD, proveedores importantes de la flota actual de ByteDance, habrían aumentado los precios de sus chips para centros de datos entre 10 % y 35 % en los últimos trimestres. Ese contexto presiona los costos de la compañía y vuelve más atractiva la idea de diseñar hardware propio.
ByteDance proyecta un presupuesto de unos 29.400 millones de dólares para IA en 2026, una suba del 25% frente a 2025. Casi la mitad de esa inversión estaría destinada a semiconductores avanzados.
La empresa ya viene trabajando en otros frentes de hardware. Tiene una GPU propia de 5 nm fabricada por TSMC, un ASIC de inferencia desarrollado junto a Qualcomm y ahora suma estas CPU ARM y RISC-V para servidores. Con esto, ByteDance se acerca al modelo de integración vertical que ya usan gigantes como Google, Amazon y Microsoft.
La diferencia está en la escala dentro de China. Según el reporte, su presupuesto de infraestructura para 2026 sería mayor que el de cualquier competidor directo local.
ARM y RISC-V ofrecen dos caminos distintos
La opción ARM tiene una ventaja clara. Es una arquitectura madura y ya probada en centros de datos. Amazon usa Graviton, Microsoft tiene Cobalt y Google opera Axion. Ese ecosistema facilita el desarrollo, aunque también implica riesgos por licencias y sanciones.
RISC-V, en cambio, ofrece más independencia. Al ser una arquitectura abierta, evita parte de los controles de exportación estadounidenses y británicos. Por eso China la impulsa como una vía hacia la autonomía tecnológica. Su punto débil es que todavía tiene un ecosistema menos maduro para servidores a gran escala.
El enfoque de ByteDance también responde al cambio dentro de la IA. La primera etapa estuvo dominada por el entrenamiento de modelos, donde las GPU fueron protagonistas. Ahora crece la importancia de la inferencia, donde las CPU cumplen un rol clave en orquestación, caché y gestión de cargas.
El gran obstáculo será la fabricación. Las CPU de alto rendimiento necesitan nodos avanzados, pero las sanciones limitan el acceso de empresas chinas a procesos de punta en TSMC. SMIC puede producir en 7 nm, aunque sigue por detrás de la fundición taiwanesa en eficiencia y densidad.
ByteDance no confirmó oficialmente el proyecto ni dio fechas. Aun así, si logra llevar estas CPU a producción, podría reducir su dependencia de Intel y AMD, bajar costos internos y reforzar su posición en la carrera global de IA.








