El sector de semiconductores cerró una de sus jornadas más duras en Wall Street y el golpe a la burbuja ya se sintió en Asia. El viernes, los fabricantes de chips en Estados Unidos perdieron alrededor de 1,3 billones de dólares en valor bursátil, mientras el índice PHLX Semiconductor cayó un 10,3% en una sola sesión y acumuló un retroceso del 12% en dos jornadas. La corrección nació en pleno boom de la IA y encendió otra vez las alarmas sobre una posible burbuja.
El impacto no quedó limitado a Estados Unidos. Este lunes, la presión llegó a Corea del Sur y Japón, con caídas fuertes en compañías como Samsung, SK hynix, Kioxia, Tokyo Electron, Advantest y Murata. El mercado empezó a castigar a empresas que venían creciendo gracias a la demanda por memoria, aceleradores, redes y equipos para centros de datos de IA.
Broadcom encendió la corrección del mercado
El detonante fue Broadcom. Sus resultados no alcanzaron para sostener las expectativas que Wall Street había puesto sobre sus chips personalizados de IA. La compañía cayó un 7,92% el viernes y acumuló casi un 20% de baja en dos sesiones. El dato es importante porque Broadcom era una de las empresas más beneficiadas por el entusiasmo alrededor de ASIC, redes y aceleración para infraestructura de inteligencia artificial.
Desde ahí, la venta se extendió a casi toda la cadena de semiconductores. Marvell cayó un 17%, Micron perdió un 13%, Arm retrocedió un 12,84%, Intel bajó un 11,28%, Qualcomm cedió un 10,98% y AMD perdió un 10,86%. TSMC, mediante su ADR, cayó un 6,69%, mientras que NVIDIA retrocedió alrededor de un 6%, suficiente para borrar más de 300.000 millones de dólares de capitalización en una sola jornada.
El caso de Micron también fue muy sensible por su exposición directa a DRAM, NAND y HBM, tres áreas clave para el crecimiento de la IA. La compañía perdió cerca de 150.000 millones de dólares de valor bursátil. En un mercado donde la memoria ya venía con precios muy elevados, este tipo de movimientos no mejora el panorama para los usuarios.
Corea del Sur y Japón reciben el golpe
Corea del Sur tuvo una sesión negra. El KOSPI cayó un 8,3%, se activaron los circuit breakers y Samsung Electronics bajó un 10,2%. SK hynix, una de las empresas más importantes en memoria avanzada para centros de datos, perdió un 7,7%. La caída llegó justo después de nuevos acuerdos vinculados a NVIDIA y memoria para IA, lo que deja un contraste fuerte entre la demanda industrial y el castigo financiero.
Japón también sufrió el ajuste. Murata Manufacturing cayó cerca de un 10,2%, Kioxia perdió alrededor de un 8%, Tokyo Electron retrocedió un 7,5% y Advantest bajó un 5,7%. El golpe alcanzó memoria NAND, equipos de fabricación, pruebas de semiconductores y componentes electrónicos usados en dispositivos avanzados.
La palabra burbuja de la IA vuelve a aparecer porque muchas de estas compañías venían de aumentos enormes. El problema no es que la demanda de chips haya desaparecido, sino que el mercado había descontado un escenario casi perfecto, con crecimiento constante, precios altos, márgenes sólidos y despliegues de centros de datos sin tropiezos. Cuando Broadcom no cumplió con esas expectativas, el ajuste se volvió global.
Para el usuario común, la conclusión es poco alentadora. Con pérdidas bursátiles de esta escala y una industria presionada por memoria cara, IA y centros de datos, no parece haber margen para esperar una baja rápida en componentes como CPU, GPU, NPU, SSD o RAM. La corrección golpea a las acciones, pero el hardware sigue atrapado en una dinámica de precios muy difícil de revertir.








