Bungie sorprendió al anunciar que pondrá fin al desarrollo de Destiny 2. La decisión no significa que el estudio esté preparando Destiny 3. Según se informa, Sony planea nuevos despidos dentro de Bungie y el equipo restante pasará a concentrarse principalmente en Marathon.
La información fue compartida por Jason Schreier, quien afirma que los recortes podrían ser importantes. El motivo es que Destiny 2 todavía cuenta con un equipo grande, y no sería posible reasignar a todos sus desarrolladores a otros proyectos activos.
Destiny 2 recibirá su última actualización en junio
Bungie confirmó que Destiny 2 recibirá una actualización final el 9 de junio. Después de esa fecha, el juego seguirá disponible y podrá jugarse de forma indefinida, pero ya no recibirá nuevo contenido de historia ni cambios relevantes en mecánicas, objetos o sistemas.
El cierre marca el final de una etapa enorme para Bungie. Destiny 2 fue lanzado en 2017 y llegó a convertirse en uno de los juegos como servicio más importantes de la industria. En su mejor momento, generaba más de 500 millones de dólares anuales, una cifra que ayudó a justificar la compra del estudio por parte de Sony en 2022.
Por todo esto, el panorama cambió con el paso del tiempo. El juego perdió fuerza y dejó de ser el referente de éxito que había sido años atrás. Incluso tras el cierre narrativo con The Final Shape, Bungie siguió manteniendo el proyecto activo, principalmente por el costo enorme que implicaría desarrollar una nueva entrega desde cero.
Destiny 3 no estaría en los planes de Sony
Schreier explicó que la razón principal para no avanzar con Destiny 3 sería el dinero necesario. Crear una nueva entrega completa, con la escala que exige la franquicia, requeriría una inversión muy alta y años de desarrollo.
Mientras tanto, Bungie intentará convertir a Marathon en su próximo gran éxito comercial. El estudio también tendría equipos explorando nuevas ideas, algunas relacionadas con el universo Destiny, aunque ninguna habría recibido aprobación oficial por parte de Sony.
La situación recuerda a otros casos dentro de PlayStation, donde proyectos grandes fueron cancelados y los estudios quedaron en una posición complicada. Bungie además está ubicada en Seattle, una zona costosa para operar, lo que aumenta la presión financiera.
Si los despidos se concretan, será otro golpe fuerte para un estudio que durante años fue clave en el mundo de los juegos online. Destiny 2 seguirá activo para sus jugadores, pero el mensaje es claro. Bungie cierra una etapa y Sony quiere que el futuro del estudio pase por Marathon.







