Todo empezó hace unas semanas cuando X declaró que detendrá todas sus actividades en Brasil de forma inmediata. Según la empresa, Alexandre de Moraes, presidente del Tribunal Superior Electoral y juez del Tribunal Supremo Federal, amenazó con arrestar a uno de sus abogados si no «cumplía sus órdenes de censura».
Según se informa, De Moraes demandó la eliminación de ciertos contenidos por parte de X. En respuesta, la compañía decidió terminar sus operaciones locales «para asegurar la protección de nuestro personal».
La Corte Suprema de Brasil notificó a X este miércoles que, si no designaba un nuevo representante legal en 24 horas, sería bloqueado. El país también impondrá multas diarias de 50.000 reales brasileños (~8.900 dólares) a las personas que intenten acceder a X a través de una VPN. En respuesta, Elon Musk declaró en X: «La libertad de expresión es la base de la democracia, y un pseudojuez no electo en Brasil la está destruyendo con fines políticos».
Brasil bloquea X.
Elon Musk y De Moraes han estado en desacuerdo durante meses. En abril, la justicia brasileña abrió una investigación sobre X luego de las afirmaciones de Musk de que había reactivado cuentas bloqueadas por difundir desinformación. Se reveló que muchas de estas cuentas estaban vinculadas a partidarios del expresidente de derecha Jair Bolsonaro.
Las principales plataformas deben tener un representante legal en Brasil, conforme a las regulaciones del país. También ha habido prohibiciones temporales a otras plataformas sociales importantes, como Telegram y WhatsApp.
Starlink, parte de SpaceX y asociada a Elon Musk, anunció el jueves que De Moraes había dado una orden para congelar sus finanzas. La compañía argumenta que esta orden se basa en una afirmación infundada de que Starlink debería ser responsable de las multas impuestas, de manera inconstitucional, a X.
Fuente: TechCrunch







