El “apagón” organizado por jugadores de PlayStation para protestar contra el fin del formato físico tuvo poco efecto en Estados Unidos. La iniciativa pedía no usar consolas, servicios de Sony, compras ni cuentas durante una semana desde el 23 de agosto.
Según Circana, no hubo cambios importantes en la cantidad de jugadores ni en la actividad registrada. Eso no significa que nadie haya participado, sino que el apoyo habría quedado limitado a una parte pequeña de la comunidad.
El boicot a PlayStation casi no movió los números
El analista Mat Piscatella explicó en BlueSky que el boicot no generó variaciones significativas en el uso de PlayStation. La protesta buscaba presionar a Sony por su decisión de dejar de producir nuevos juegos físicos a partir de 2028. El movimiento generó ruido, pero no alcanzó una escala capaz de afectar las operaciones de la compañía en Estados Unidos.
Circana solo mide el mercado norteamericano, por lo que no puede confirmar qué pasó en otras regiones. Es posible que la protesta haya tenido más peso en otros países, aunque no hay datos en el texto que lo demuestren. Por ahora, la señal más clara es que el impacto fue bajo en EE.UU.
Sony mantendrá la posibilidad de vender cajas de nuevos juegos después de 2028. El cambio es que esas cajas ya no incluirán un disco, sino un código de canje digital. Los juegos físicos anteriores seguirán fabricándose, pero los nuevos lanzamientos pasarán al formato digital.
Parte de la comunidad ve esta decisión como una forma de darle a Sony más control sobre ventas, reventa y préstamos. También aparecen preocupaciones por la preservación y por el acceso futuro a determinados juegos. Aun así, el boicot no logró mover demasiado los números que Circana pudo medir.







