Aunque Activision es una compañía que pone el dinero por delante de los jugadores, resultó bastante sorprendente que el nuevo Call of Duty: Black Ops 7 haya utilizado IA generativa para crear parte de su arte y otros elementos visuales. La reacción fue tan fuerte que incluso llegó al Congreso estadounidense.
La diputada Ro Khanna publicó un mensaje en X donde planteó que el caso del juego es un ejemplo claro de por qué hace falta regular la IA. Para ella, los artistas y desarrolladores necesitan protección legal para evitar ser reemplazados por contenido automático sin recibir créditos, participación en ganancias ni garantías laborales. También insistió en que deberían existir impuestos específicos cuando las empresas recurren a despidos masivos apoyados en estas tecnologías.
We need regulations that prevent companies from using AI to eliminate jobs to extract greater profits.
Artists at these companies need to have a say in how AI is deployed.
They should share in the profits. And there should be a tax on mass displacement. https://t.co/uU2tmt8pDJ
— Ro Khanna (@RoKhanna) November 14, 2025
Riesgos en el uso de IA
En sus declaraciones recientes, además de la de Black Ops 7, Khanna sostuvo que muchos modelos de IA disponibles fueron entrenados con bases de datos que mezclan datos reales y falsos sin distinguirlos. Para la legisladora, eso convierte a la IA en una herramienta fácil de usar para desinformar y manipular, algo especialmente sensible en un año cargado de debates políticos.
A pesar de su postura crítica, Khanna también mencionó ejemplos positivos. Recordó un discurso de un político indio que, gracias a la IA, pudo traducirse a más de 20 dialectos en cuestión de minutos. Ese tipo de usos, según ella, pueden democratizar la comunicación si vienen acompañados de advertencias claras cuando hay manipulación o contenido generado artificialmente.
Dentro del juego, lo que más molestó a la comunidad fueron las cartas cosméticas de Black Ops 7. Muchas se apoyan en un estilo visual similar al del Studio Ghibli que se viralizó en redes sociales. Para miles de jugadores, el resultado se siente básico y repetitivo, impropio de un lanzamiento premium de Activision Blizzard. El reclamo es simple, la compañía tiene los recursos para contratar artistas y crear contenido original en lugar de optar por ilustraciones generadas por IA.
Se multiplican las sospechas
Otro punto es la sospecha de que niveles, desafíos y misiones del juego también habrían sido generados parcialmente con IA, lo que explicaría que varios de ellos se sientan derivados o demasiado parecidos a entregas anteriores. Activision Blizzard no confirmó ese punto, pero sí declaró públicamente que usa “una variedad de herramientas, incluida la IA”, para apoyar a sus equipos creativos.
La tensión entre costos, velocidad de producción y trabajo humano vuelve a ponerse en primer plano. Black Ops 7 terminó convirtiéndose en un caso de estudio sobre cómo las grandes compañías integran la IA en proyectos de alto presupuesto… y sobre cómo reacciona el público cuando siente que la balanza se inclina demasiado hacia la automatización.






