La minería de Bitcoin podría dar un salto fuera de la Tierra. Starcloud, una startup respaldada por NVIDIA y especializada en centros de datos orbitales, planea instalar hardware ASIC dedicado a esta tarea dentro de su próximo satélite Starcloud-2.
Philip Johnston, CEO de la compañía, asegura que el proyecto buscará convertirse en el primero en minar Bitcoin directamente desde el espacio. La propuesta intenta aprovechar principalmente la disponibilidad casi continua de energía solar en determinadas órbitas, evitando algunas de las limitaciones energéticas y de infraestructura que existen en instalaciones terrestres.
Starcloud quiere probar si la minería de Bitcoin tiene sentido en órbita
La compañía ya tiene experiencia ejecutando cargas de trabajo fuera del planeta. En noviembre de 2025 lanzó Starcloud-1, equipado con una NVIDIA H100 que consiguió ejecutar modelos de inteligencia artificial y entrenar un pequeño LLM directamente desde el espacio. Starcloud-2 será su primera misión comercial y combinará GPU, almacenamiento persistente, sistemas propios de energía y refrigeración.
Johnston considera que los ASIC para minería de Bitcoin tienen una ventaja importante frente a las GPU cuando se analiza el costo del hardware por cada kilovatio instalado. Según sus cifras, una NVIDIA B200 cercana a 1 kW puede costar alrededor de 30.000 dólares, mientras un ASIC con un consumo similar ronda los 1.000 dólares. La diferencia sería de unas 30 veces, aunque esto no significa que el ASIC sea 30 veces más eficiente.
El atractivo principal está en la electricidad. Los paneles solares instalados en determinadas órbitas pueden recibir luz durante períodos mucho mayores que una instalación terrestre, algo interesante para una actividad donde el consumo energético representa uno de los mayores costos. Una vez amortizados el satélite y su lanzamiento, Starcloud plantea que esa infraestructura podría funcionar sin depender de una factura eléctrica convencional.
El espacio también trae problemas propios. El vacío impide refrigerar los chips mediante convección, por lo que el calor debe trasladarse hasta radiadores capaces de expulsarlo mediante radiación infrarroja. A esto se suman la radiación espacial, la imposibilidad de realizar mantenimiento convencional y la rápida obsolescencia del hardware. Starcloud-2 tendrá al menos un ASIC a bordo, pero la prueba deberá demostrar si mandar equipos de minería a cientos de kilómetros de la Tierra puede ser económicamente viable.







