Bitcoin volvió a quedar bajo presión después de bajar de los 60.000 dólares. En la jornada previa, la criptomoneda llegó a tocar los 59.023,98 dólares, su nivel más bajo desde el 10 de octubre de 2024. Es la tercera vez en el año que el mayor criptoactivo del mercado cae por debajo de ese nivel. Igualmente, la criptomoneda ya se recuperó un poco.
El retroceso llega en un contexto complicado para el sector cripto. Bitcoin acumula pérdidas por octavo mes consecutivo, golpeado por factores macroeconómicos y también por movimientos propios del mercado. La confianza de los inversores se viene enfriando, mientras muchos empiezan a cuestionar el valor diferencial de la criptomoneda.
Bitcoin enfrenta presión por la IA y el contexto global
Uno de los puntos que más pesa es el cambio de interés del capital. Los inversores están llevando dinero hacia empresas de inteligencia artificial, un sector que mantiene fuerte atractivo y mucho hype. También ganan terreno las OPV de alto perfil y los mercados de predicción, que compiten por atención y liquidez.
La inflación en Estados Unidos también suma tensión para Bitcoin. Según la información disponible, el conflicto en Oriente Medio está empujando ese escenario inflacionario y vuelve más complejo el panorama para los activos de riesgo. Cuando el mercado se pone más defensivo, las criptomonedas suelen sentir el impacto con rapidez.
Aun con el sentimiento débil, la caída actual de Bitcoin parece más contenida que los derrumbes vistos en antiguos criptoinviernos. Los expertos lo atribuyen al peso de los inversores institucionales, que habrían reducido parte de la volatilidad extrema del activo. En paralelo, los ETF vinculados a Bitcoin registraron salidas por 182.000 millones de dólares esta semana, su séptima semana consecutiva en negativo, mientras sus activos gestionados bajaron de 113.000 millones a 77.500 millones de dólares.







